Los resultados de análisis de sangre llegados desde Capital Federal determinarían avances en la causa por la desaparición de la familia Gill
Publicado el 16 agosto- a las 19:01horas.
La causa por la desaparición de la familia Gill, de Crucesita Séptima, podría tener un giro importante en ámbitos judiciales. Según pudo saber Análisis, los resultados de análisis de sangre llegados desde Capital Federal -a partir de pruebas recolectadas en la pared de una casa de la estancia La Candelaria, donde trabajaban las víctimas- habrían arrojado que pertenecen a un hombre, aunque se desconoce todavía -porque hay que profundizar tales estudios- la identidad de esa persona. Al parecer, sería el primer avance concreto logrado, en base al aporte tecnológico y científico a la causa, que lleva adelante el juez de Instrucción de Nogoyá, Jorge Sebastián Gallino.
Desde el 14 de enero de 2002 se encuentran desaparecidos Rubén Mencho Gill, su esposa Norma Margarita Gallego y sus cuatro hijos: María Ofelia, Osvaldo José, Sofía Margarita y Carlos Daniel, quienes comenzaron a ser rastreados en abril de 2002, cuando se radicó la denuncia. Desde ese momento la familia advirtió que hacía tiempo que Rubén se había ausentado de su trabajo como puestero en la estancia La Candelaria, ubicada en Crucecitas Séptimas, del departamento Nogoyá, donde vivía con su esposa e hijos.
Ese lugar y su dueño fueron eje de la investigación, a cargo del juez de instrucción Jorge Sebastián Gallino. Se realizaron numerosos rastrillajes siguiendo la hipótesis del homicidio múltiple y ante la sospecha de que sus cuerpos pudieran estar allí. Pero nada se encontró. No obstante, en el allanamiento de 2009 y por gestión del jefe de Policía de Entre Ríos, comisario general Héctor Roberto Massuh, se logró la sustancia luminol, que se usa para detectar sangre e incluso resalta en la oscuridad. En dicha oportunidad se levantaron varias muestras y se fueron peritando por tandas, a raíz de su alto costo, de lo que se tuvo que hacer cargo el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos, como sucede en estos casos.
Las últimas pericias llegaron ayer desde Capital Federal -según pudo saber Análisis y mostraron un avance importante: los resultados mostraron un patrón genético incompleto de un hombre, aunque todavía se desconoce la identidad de tal persona, ya que resta el envío de nuevos estudios, que demostrarán dichos datos. Las muestras de sangre fueron halladas en una pared de una casa donde trabajaban los Gill, que no eran perceptibles a la vista (al parecer, podrían haber sido limpiadas), pero quedaron al descubierto con el uso del luminol.








