Padre Mario Taborda: Lo del cura Gaviria “es aberrante”

Sociedad 12 de septiembre
Primeras repercusiones. Después del perdón del Arzobispado, el párroco Mario Taborda dijo que el caso provoca "una gran tristeza" y defendió el accionar de las autoridades del clero
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Lleva siete años al frente de la parroquia "Inmaculado Corazón de María", en el barrio Bajada Grande, pero su carrera sacerdotal arrancó hace más de tres décadas. Un personaje emblemático, de perfil alto, que asumió la condición de referente de la Arquidiócesis de Paraná. Desde ese lugar expresó su opinión sobre varios temas de actualidad, inclusive aquellos considerados "sensibles" para los clérigos locales. Mario José Taborda Rodríguez, nacido en Crespo en 1958 y que está a punto de cumplir 33 años como sacerdote, no es la primera vez que habla de la conducta de los curas denunciados por abusar de menores en la Arquidiócesis de Paraná.
A días de conocerse la condena a 25 años de prisión a Juan Diego Escobar Gaviria por abusos cometidos a menores cuando era párroco de Lucas González, Taborda ensayó una autocrítica hacia adentro pero dejando a salvo la actuación de la cúpula eclesiástica. "Es una gran tristeza, porque si se demostró eso para nosotros es algo muy doloroso. Y también es una tristeza para todos nosotros, porque nadie espera de nosotros ese tipo de conducta. Nos deja casi sin palabras, con un sabor amargo, pero son cosas personales de él, responsabilidades de él, o un desequilibrio suyo, no sé qué le ha pasado en la vida para llegar a este comportamiento", reflexionó.
Afirmó que no tuvo la oportunidad de conocer al "cura sanador", porque "no es argentino", y solo hizo mención a que siendo miembro de una congregación religiosa de la Iglesia Católica estuvo al servicio de la Diócesis de Paraná. "Sé que ejercía una gran influencia en la gente, en el aspecto de la sanación", dijo a UNO en relación a las pocas referencias que tenía del cura que recibió la condena más alta del país por pedofilia.
Taborda buscó ser prudente en su análisis, aunque no dudó en calificar de "aberrante" el caso que ventiló los excesos que se cometían puertas adentro de una parroquia. "Si todo dependiera de una conducta moral, de un comportamiento ético, podría tal vez explicarse. Pero algunas cosas están en la mente y en las decisiones de las personas, que uno no puede comprender. Desconozco la situación interior de él y el móvil de sus acciones. La verdad que es algo aberrante todo esto, entonces no puedo dar una explicación de lo que no he vivido. Nos produce una tristeza enorme enterarnos de tanto daño, de que podemos hacer tanto daño a personas, sobre todo a menores. Sobre todo en este orden, que tiene que ver con una etapa de la vida y con la formación de la personalidad, que hiere y que daña para el resto de la vida. Ahora estas personas tendrán que hacer un trabajo grande en su vida, de aceptación y de asunción de su historia", indicó a modo de autocrítica, y al continuar con su argumentación explicó: "La calificación de la conducta no la puedo hacer. Judicialmente se podrá definir lo que es un delito y moralmente no lo puedo saber porque está en su conciencia; hay que ver si es un problema de inmoralidad, del cual es penalmente responsable o si es un problema de orden psiquiátrico o psíquico".
Defendió a la cúpula eclesiástica
El sacerdote, que respondió a la convocatoria de la Justicia en el caso Ilarraz con quien mantenía una relación de amistad, dijo que la cúpula de la Iglesia "fue aprendiendo" sobre la marcha y defendió la intervención del obispo Juan Alberto Puiggari: "Tomó las decisiones que había que tomar". Recordó que entre las sanciones disciplinarias se decidió apartar de sus funciones a los curas denunciados por abusos. "Hasta ahí llega la función del obispo", apuntó, para luego explicar sobre el procedimiento interno que escapa al alcance de la justicia ordinaria.
Las víctimas sobrevivientes de abusos, sus familiares e incluso los operadores judiciales que tomaron parte en las causas judiciales, vienen reclamando mayor colaboración de las autoridades de la curia. "La Iglesia ha colaborado, si bien le costó al principio, después estuvo abierta. Cuando se los citó, se les pidieron elementos, se dio todo. Nosotros cuando empezamos estas situaciones no teníamos una costumbre de procedimiento en estos casos. Se habla mucho de apañamiento, de esconder, de encubrir. A mí me parece que eso es un poco exagerado y que es una visión que no responde a lo que es el conocimiento interno de la Iglesia. En los tiempos modernos se declara todo, anteriormente no se hacía eso en la Iglesia y en cualquier institución humana; hay otros ámbitos que tienen estos problemas y nadie le da bolilla. A la Iglesia le piden mucho", manifestó Taborda.
En una parte de la extensa entrevista, el cura de Bajada Grande se permitió hablar de "miedo" de la institución a la que representa frente a la gravedad de los hechos que se conocieron. "No creo que haya habido un explícito interés de esconder las cosas, siempre hubo un trabajo hacia adentro y un procedimiento en lo propio de la institución. Ni la Iglesia ni ninguna otra institución denuncia a sus miembros en estos casos", justificó. Cuando se le recordó que fueron dos de sus pares las primeras en denunciar a Escobar Gaviria respondió: "En la Iglesia también hay una libertad y una civilidad, y tenemos la posibilidad de ejercer una denuncia si creemos que es importante. En eso estamos obligados a hacerla, en base a una situación tan delicada y tan comprobada".
La quinta denuncia
Después de la conocerse la condena al cura colombiano, la más severa para un representante de la Iglesia a nivel nacional, el Ministerio Público Fiscal fijará en las próximas semanas la fecha de declaración de imputado a Juan Diego Escobar Gaviria. Se trata de la quinta denuncia formulada por un joven pocos días antes de comenzar el juicio en el tribunal de Gualeguay. La acusación que recayó en manos del fiscal Federico Uriburu, agravaría aún más la situación del religioso, sobre todo porque reforzó la tesis que habían desarrollado en los alegatos críticos el mencionado funcionario y el representante de la querella particular. Gaviria, actualmente cumpliendo prisión preventiva en la cárcel de Victoria, deberá responder por los hechos que se le endilgan.
Conformidad de García
El jueves se darán a conocer los fundamentos de la sentencia dictada por el tribunal integrado por María Angélica Pivas, Darío Crespo y Javier Cadenas.
En relación al fallo se pronunció el Porcurador General de la provincia, Jorge García. "Nosotros estábamos seguros de que iba a haber condena. Lo que no esperábamos, sinceramente, era esta pena. Nos sorprendió gratamente que el tribunal haya atendido el pedido que hicimos desde la fiscalía", consideró en diálogo con Entre Ríos Ahora el jefe de los fiscales en Entre Ríos.
Diario UNO

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