La importación de cerdos de EE.UU. mantiene en vilo a los productores de la zona

Crespo 23 de agosto Por
Inalcanzable competitividad, posible transmisión de enfermedades y efectos riesgosos por descongelamiento, son las principales preocupaciones.
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El médico veterinario Mario Fischer, quien desde hace 33 años acompaña mediante el desempeño de su profesión a muchísimos productores porcinos de la región, replicó los pensamientos y sensaciones que por estas horas aquejan a quienes integran la cadena productiva de cerdos. Sucede que la misma se ve amenazada por la incidencia que generará el ingreso de carne porcina desde Estados Unidos.

En diálogo con FM Estación Plus 94.3, el Dr. Mario Fischer, lamentó que esta situación se presente en medio de un buen panorama y en tal sentido expresó: “Felizmente ha aumentado muchísimo el consumo de carne porcina, tan así que se ha llegado a 17 Kg per cápita, cantidad a la que se estimaba llegar recién para el 2020. La producción nacional de esta carne es de muy buena calidad. Pero nos encontramos con inconvenientes, por la producción de Brasil que ingresa anualmente, de Dinamarca y ahora de Estados Unidos. De esta última y más reciente, se está hablando mucho entre los productores, los tiene muy preocupados”, contó.

En términos de sanidad, la carne porcina de Estados Unidos no gozaría del mismo status que la carne argentina, sobre lo cual el profesional indicó como una de las preocupaciones: “Lo más grave es que la producción de ellos padece de dos enfermedades: El Síndrome Disgenésico y Respiratorio Porcino (PRRS) y la gastroenteritis transmisible de los cerdos (TGE), que son exóticas en nuestro país. Son enfermedades sólo transmisibles entre porcinos y no hacia las personas, pero correríamos sí el riesgo de que se puedan transmitir a nuestra producción a partir de la importación. Genera pérdidas en los criaderos, por la baja en la reproducción de las madres y eventualmente algunas bajas”.

Fischer también hizo mención a que “son carnes congeladas las que llegan a nuestro país y no carnes frescas, por eso la Asociación de Productores de Cerdos y las Cámaras están insistiendo en que se identifique a ese tipo de productos como ‘carnes congeladas’, porque pueden sufrir descongelamiento y luego ser presentadas como frescas, con las conocidas consecuencias para quien las consume”.

Quien ha dedicado su vida profesional a este tipo de producciones, precisó que “ahora se exporta grasa y algunos cortes mínimos, porque los costos tornan a la carne de cerdo nacional poco competitiva frente a otros; sin embargo también por una cuestión de costos ingresa al país producción de Brasil y cortes de Dinamarca. El problema es que se la trae congelada y a veces se la usa como carne fresca”. Asimismo, apuntó que el conflicto radica en que “ellos tienen mejores costos de producción y la pueden ofrecer a mejores precios. Sobre todo desde esta época hasta enero, período en el que aumenta el consumo. Argentina es un país de excelencia para la producción de cerdos y pollos, por la cantidad de cereales que tenemos. Incluso es mirado por países de Europa, para ellos venir y desarrollar la actividad porcina. Pero existen costos de transportes y otros, que habría que revisar”.

Desde que se produjo el anuncio de importación desde Estados Unidos, los productores se mantienen atentos y la alerta aún se mantiene dada las definiciones que restan conocerse. “Depende la cantidad que se vaya a importar –que se presume que si es desde EE.UU no serán pocas-, perjudica al productor”, dijo Fischer.

Estacion Plus Crespo

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