El Gobierno sólo aceptaría debatir los impuestos a las bebidas alcohólicas y gaseosas

Nacionales 05 de noviembre
Macri sólo estaría dispuesto a ceder retoques en la suba a los impuestos a las bebidas y gaseosas, pero no quiere hacer concesiones con la renta financiera, Ganancias e IVA.
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La reforma tributaria no dejó a toda la mesa de empresarios contentos, ni mucho menos tranquilos. En este contexto, esperable, el presidente Mauricio Macri y su equipo económico podrían dar marcha atrás con algunos incrementos que tendrán un duro impacto en el bolsillo del trabajador argentino.

Además, presumen que habrá presiones de los gobernadores y de las cámaras empresariales que los obligarán a admitir una negociación sobre impuestos internos al vino, a las gaseosas y los artículos de tecnología.

"La discusión estará en vino, gaseosas y celulares. Estamos abiertos al diálogo y no vamos a imponer nada", dijo al diario La Nación un funcionario.

El Gobierno deja para esa negociación algunos posibles retoques en las alícuotas o la posibilidad de hacerlos más graduales. El proyecto de ley irá al Congreso en dos semanas.

En contraste con ello, el Presidente no considera que será necesario hacer concesiones en los impuestos a la renta financiera, la venta de inmuebles, las deducciones de ganancias para autónomos, la reducción de ganancias del 35% al 25% para las utilidades reinvertidas, la devolución del IVA de inversiones, el pago a cuenta del impuesto al cheque y la reducción de aportes patronales.

Macri se pondrá firme en la negociación con los gobernadores. Les exigirá que reduzcan los impuestos a los ingresos brutos, a los sellos y aduanas internas, para bajar la presión tributaria en un 1,5 o 2% del PBI en 2023. Éstos son 150.000 a 200.000 millones de pesos.

Paralelamente, pedirá una fuerte baja del gasto mediante la ley de responsabilidad fiscal en cinco años para ajustar el rojo provincial. Macri también hará un gesto de austeridad con la reestructuración del Estado. En la Casa Rosada estiman además que la mayoría de las provincias deberá disciplinarse porque tienen alta dependencia financiera de la Nación.

En tanto, los gobernadores Omar Gutiérrez (Neuquén), Ricardo Colombi (Corrientes) y Gerardo Morales (Jujuy) respaldaron la reducción de cargas provinciales.

La gran batalla se librará en los impuestos internos a los vinos y sidras de 0 a 10%; del whisky, coñac y otras blancas, de 20 a 29%; de cervezas, del 8 a 17%, y de champagne de 0 a 17% (en forma gradual).

Según publicó el diario La Nación, una fuente de Casa Rosada aseguró que se sentarán a charlar y, si les demuestran que se dañan las economías regionales, se pueden conversar las alícuotas o las gradualidades. "Más allá de detalles, la reforma va a salir como está", agregó.

También se prevé una negociación con Tierra del Fuego por la eliminación del impuesto de 17 a 0% para celulares, televisores y monitores.

Otra fuerte pulseada será por las gaseosas y bebidas sin alcohol, cuyas alícuotas irán de 4 (sin azúcar) y 8% (con azúcar) a 0 y 17% . Las subas y bajas de ese impuesto irán a los precios. El final está abierto.

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