Piden que los cambios en la ley de impuestos internos favorezcan a economías regionales

Entre Rios 13 de noviembre
Ante la polémica, Fecier reclama que la nueva ley favorezca el consumo de productos naturales y saludables, con mayor concentración de jugo
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Retroceso. La citricultura es una de las economías regionales más importantes en la provincia, y atraviesa dificultades hace más de una década.
El proyecto del gobierno nacional de imponer nuevos impuestos internos está desatando críticas en economías regionales de distintas provincias, al imponer nuevas y más altas alícuotas que afectan su competitividad y favorecen su sustitución por importaciones. En el caso de Entre Ríos –aunque con repercusión nacional– la polémica se desató a partir de la amenaza de la multinacional Coca Cola, que anunció que evalúa frenar una inversión por 1.000 millones de dólares en el país por la suba de impuestos a las gaseosas.
La postura se conoció luego de que el Gobierno decidió dar marcha atrás con los impuestos internos anunciados para el vino (iba a pasar del 0% al 10%), el champagne, los espumantes y la cerveza (pasaba del 8% al 17%), en el marco de la reforma tributaria. En cambio, dejó sin modificaciones las alzas previstas para las bebidas azucaradas (entre ellas las gaseosas).
En 2016 la empresa había anunciado –presentado también por el presidente, Mauricio Macri, en uno de sus viajes a Entre Ríos– que iba a triplicar las compras de jugo concentrado de naranja a productores de la provincia, hasta 2025.
"Esa inversión aún no aterrizó en la provincia", dijo ayer el titular de la Federación del Citrus de Entre Ríos (Fecier) Fernando Borgo, acerca de aquellas negociaciones que la multinacional tuvo con estamentos de los gobiernos provincial y nacional y organismos como INTA y Senasa, entre otros operadores del sector.
Actualmente, Coca Cola compra unas 6.000 toneladas de jugo de naranja en el Noreste Argentino (NEA), pero fundamentalmente a dos empresas de Concordia.
La Ley N° 24.674 de Impuestos Internos tuvo modificaciones en los 90, que afectaron a los jugos concentrados, naturales y recién exprimidos, en detrimento de las gaseosas, que llevan un menor porcentaje de jugo. Hay gaseosas de naranja, incluso, que no tienen nada del jugo de la fruta, explicó Borgo. Esa medida, contraria a los beneficios de los productores citrícolas, se formalizó en 1996, mediante el Decreto N° 404/96. Tres años más tarde cambió el artículo 96 de la ley y quedaron vigentes las alícuotas actuales: el 4% de impuestos para los jugos naturales, y el 8% para las gaseosas.
El proyecto que impulsa el Gobierno mantiene en un 4% a los jugos naturales, propone elevar al 15% el impuesto a las gaseosas, pero hay una particularidad: se dispone de un 0% de impuestos, es decir, libre de gravámenes, a las gaseosas sin azúcar, denominadas cero –no alcanza a las bebidas light–. Según apuntó el titular de Fecier, esa eximición favorece decididamente ese nuevo nicho, que hoy es propiedad de la multinacional.
"Entiendo que se trata de un lobby de la firma, porque no creo que la perjudique; al contrario, se beneficia en ese nicho", sostuvo el dirigente y productor entrerriano.
En el caso de la modificación de los impuestos internos que propone el Gobierno, y su impacto en las productores regionales, consideró que no trae ningún beneficio al sector. "Creemos que la ley debería promover el consumo de jugos naturales, y favorecer las economías regionales, que este proyecto no contempla", apuntó. Y sostuvo que Fecier tiene, prácticamente desde hace dos décadas, una propuesta que implica gravar con el 24% de impuestos a las gaseosas con menos del 10% de jugo, y que vaya bajando progresivamente la alícuota a medida que aumenta la concentración de jugo natural.
"Creemos que es positiva una modificación de la ley de impuestos internos si se da impulso a los productos naturales, que son más saludables. En el mundo se está desalentando el consumo de las gaseosas –por la alta concentración de azúcar–, por su impacto en la salud pública.
Argentina es uno de los países líderes en el mundo en consumo de gaseosas, con unos 131 litros anuales por persona.
"Creemos que se debe incentivar el consumo natural del jugo de naranja, por las propiedades y aportes de vitaminas, antioxidantes, entre otras sustancias que previenen enfermedades", marcó Borgo.
La citricultura genera 20.000 puestos de trabajo en la provincia; y si bien es una de las economías regionales más significativas, en los últimos años se perdieron 6.000 hectáreas. Actualmente se dedican al citrus unas 36.000 hectáreas, y hay unos 1.800 productores.
UNO

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