Fiesta en un velorio: un grupo bailantero despidió a un amigo con cumbia en vivo

Sociedad 25 de enero de 2018
Los vecinos se quejaron por ruidos molestos. Banda 10 tocó hasta las 4 en la funeraria para despedir a "Gordito Renzo". Mirá el video.
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"Para él que se fue sin avisar. Aquí está con nosotros. ¡Vive en nuestra memoria!", dijo al micrófono Pokotin, líder de la banda peruana Banda 10. Era su introducción para un estribillo que alrededor de 100 personas iban a corear en loop: "En el cielo yo te espero". Sucedió anoche, de madrugada, en una casa velatoria en Wilde, Avellaneda. El muerto era "Gordito Renzo, el amigo de los músicos".

Era un velatorio pero parecía un baile. Había más de 20 músicos, una pancarta de un metro con la imagen de Renzo, cajones de cerveza en distintos rincones, celulares en alto filmando a la banda y consignas: "En las redes sociales, por Renzo". Porque las costumbres de despedir a los muertos cambian, pero la necesidad de publicar todo en Twitter, Facebook o Instagram no se altera.

Desde las cinco de la tarde hasta las cuatro y media de la madrugada cientos de personas pasaron por Crisólogo Larralde al 5300 para despedirse. En una sala se montó el espectáculo: los tambores, platillos, timbales, guitarras y pies de micrófono. En la otra, el ritual: dos coronas y ramos de flores rodeando el féretro -abierto- y cubierto de volados blancos.

"Le pedí a mi marido que por favor fuera a hablar porque despertaban a toda la familia, es impensado que armen una fiesta en un velatorio", contaron esta mañana al canal de noticias TN los vecinos. Según reconstruyeron, a las dos de la madrugada fue el punto crítico: "Fuimos a hablar con la encargada y nos dijo que hacían dos temas más y terminaban, como si fuera una bailanta".

Pero la música siguió. Y sólo hubo una interrupción. Fue cuando Pokotin agarró el micrófono, ofreció condolencias a la familia, pidió un aplauso para los músicos y anunció: "En cinco minutos volvemos". En ese tiempo la banda dejó los instrumentos, dio la espalda al público y entró a un sector contiguo donde estaba "gordito Renzo". Frente al féretro se persignaron. Fue el único momento de silencio.
Clarín