Creen que dos presos manejaban una banda narco desde la cárcel

Policiales 01 de septiembre
Siete personas fueron detenidas acusadas de integrar una estructura narcocriminal que operaba en distintas localidades entrerrianas y tenía ramificaciones en la provincia de Chaco.
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La Policía de Entre Ríos le asestó un fuerte golpe al narcotráfico al desarticular una importante organización dedicada a la venta de cocaína y marihuana en las localidades de Colón y Concepción del Uruguay que extendía sus redes hasta la provincia de Chaco y que, se presume, era manejada desde la Unidad Penal Número 4.

Siete personas fueron detenidas en distintos allanamientos realizados entre la tarde del miércoles y la madrugada del jueves, por orden del juez federal Pablo Seró. Uno de ellos se concretó en el pabellón que compartían Javier Alejandro Caire –condenado recientemente como líder de una asociación ilícita dedicada a la venta de drogas– y Pedro Amadeo Arrúa, en la cárcel de Concepción del Uruguay.

También fue detenida Nadia Soledad Maidana, la pareja de Caire, en su casa en el barrio La Escondida, en las afueras de Concepción del Uruguay.

Otro allanamiento se produjo en la cárcel del Resistencia, donde los investigadores presumen que estaba alojada la persona que oficiaba de nexo entre los proveedores de marihuana y la pata entrerriana de la banda.

De resulta de los procedimientos, la Policía incautaron unos 200 gramos de cocaína y alrededor de 400 gramos de marihuana, fraccionados y acondicionados para la comercialización, además de elementos de corte y fraccionamiento, envoltorios, balanzas digitales y alrededor de 100 mil pesos. También se secuestraron cuatro vehículos, teléfonos celulares, chips, computadoras personales, soportes informáticos de almacenamiento, documentos y anotaciones varias.

NARCOMENUDEO. Fueron 12 los allanamientos que permitieron desbaratar la organización narcocriminal que operaba en la provincia y motivaron el arresto de siete personas, además de otras tres que ya estaban detenidas en las cárceles de Concepción del Uruguay y Resistencia.
Al parecer, la investigación surgió a partir de la detección de kioscos de droga en Concepción del Uruguay y luego se detectaron puntos venta en Colón.

Durante el curso de la investigación se pudo reconstruir, por ejemplo, que la organización se aprovisionaba de marihuana en el norte argentino, a partir de contactos con una persona que se encontraba detenida en la cárcel de Resistencia; y se sospecha que la cocaína llegaba en encomiendas desde la Ciudad de Buenos Aires, indicaron fuentes policiales consultadas por EL DIARIO.

Le llevó ocho meses a la Policía de Entre Ríos desarticular esta banda. En ese tiempo se realizaron tareas de inteligencia y distintas acciones fuera de la provincia que permitieron reconstruir la estructura. Así se pudieron determinar los roles de los integrantes y establecer que en la pirámide de la organización estaban Javier Caire y Pedro Arrúa, alias Pity, ambos detenidos en la cárcel de Concepción del Uruguay.

JEFES PRESOS. En junio pasado, Caire fue condenado a cinco años y seis meses de prisión como organizador de una asociación ilícita dedicada a la venta de estupefacientes en Colón y Concepción del Uruguay. El tribunal dio por probado que Caire y Mario Roberto González eran socios en el negocio del narcotráfico, que lideraban una importante organización, aportaban la infraestructura, medios económicos, logística (respecto de la compra, traslado, distribución y comercio de la droga), asignaban funciones al resto de la banda y se distribuían geográficamente el territorio para la venta de drogas al menudeo. Aquella sentencia le significó un fuerte golpe a la organización, ya que también se decomisaron vehículos y fuertes sumas de dinero.

Aquella vez, el fiscal general ante el Tribunal Oral Federal, José Ignacio Candioti, no dudó en calificar a Caire como “uno de los dueños del negocio” del narcotráfico en la provincia. Su nueva caída refuerza aquellas palabras.

Esta vez también cayó Nadia Soledad Maidana, la esposa de Caire, que era dueña de un automóvil Chevrolet Onix que era utilizado para el transporte y reparto de la droga.

En el caso de Arrúa, estaba detenido desde el 25 de noviembre del año pasado, a la espera de un juicio oral por transporte de estupefacientes.

Pero tiene otro antecedente: en 2012 fue condenado a ocho años de prisión por el transporte de 162 kilos de marihuana en Misiones –de donde es oriundo– y 44 kilos en la ciudad de Córdoba. En aquel juicio se probó que Arrúa era una especie de capitalista en el negocio y el fiscal Maximiliano Hairabedian lo calificó como “un mafioso peligroso” ya que antes había estado vinculado al tráfico de efedrina hacia México.

El Diario

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