Productores de pollos bajaron el precio y la medida se traslada a las góndolas

Economía 26 de abril de 2019
En un contexto en que todo aumenta, el kilo de carne aviar en frigoríficos retrocedió 7%. Una menor demanda del producto hizo que cayera su valor
analisis_carne_pollo

En un contexto inflacionario en el que la mayoría de los precios de los comestibles sube de manera incesante, los productores de pollo bajaron un 7% su precio, aun cuando los servicios siguen sufriendo incrementos y hay insumos que deben pagar en dólares, y la divisa sigue trepando.
La reducción del precio fue anunciada por Héctor Motta, uno de los principales productores de la zona, luego de que el mes pasado la carne aviar subió casi un 24% en las góndolas, cuando el aumento de los cortes vacunos alcanzó un 6,3%, aunque en este caso ya había tenido fuertes incrementos a principios de año.
Tímidamente este retroceso en el valor mayorista está arribando a los valores de venta al público: ayer el kilo de pollo entero se vendía a 110 pesos, cuando llegó a estar a 125 e incluso a 130 pesos en algunos comercios. "Viene bajando de a poco. Hoy llegó un camión y el cajón de 20 kilos lo pagamos 1.510 pesos, a 10 pesos menos que el pedido anterior", contó a UNO Ramiro, carnicero de Paraná.
En tanto Romina, empleada de una distribuidora mayorista de la zona sur de la capital entrerriana, señaló: "Tenemos una súper oferta de 70 pesos el kilo de pollo entero, que lo teníamos a 110. Y el cajón de 20 kilos, que lo llegamos a tener a 1.600 pesos hace un mes, está ahora a 1.240 pesos. En cada cajón entran entre seis y nueve pollos, ya que cada uno pesa de tres a cuatro kilos y medio".
"Nosotros trabajamos con productos frescos y todos los días nos descargan con una baja, progresiva pero se va notando. Cuando tenemos estos bajones de precio se vende más", añadió la vendedora.
Por su parte, Héctor Motta señaló a UNO que "hoy está costando 55 pesos más IVA el kilo salido de fábrica", y explicó: "Estamos en la vorágine de lo que es la inflación, pero no todas las cosas suben. Esto depende del mercado, del poder adquisitivo de los consumidores, de la oferta y la demanda". En este marco, aclaró: "En el caso de los pollos hemos retrocedido un 7% de los precios que teníamos hace 30 días atrás a la fecha cuando sale de la planta de faena a la calle. Pero qué pasa a partir de ahí con el circuito comercial no es tema nuestro, porque no hacemos la comercialización en los puntos de venta al público".
Acto seguido explicó que la caída del precio se debe a una baja en la demanda: "Habría que analizar por qué baja el consumo. Nosotros estamos con una oferta constante similar a la de 2017 y de 2018, en base a la cantidad de argentinos que somos, pero indudablemente ha disminuido el poder adquisitivo y la oferta del producto comienza a ser superior a la demanda. Ahí es donde cada uno ajusta los precios hacia abajo, porque estamos hablando de productos que son perecederos y que deben ser consumido rápidamente. No es que se lo puede guardar cierto tiempo".
El empresario recordó que en los últimos tres años no hubo incrementos en la carne aviar en consonancia con la inflación, sino que a medida que fueron subiendo los costos fueron trasladándolos a los precios finales, y confió: "A veces no se pueden trasladar totalmente".
Asimismo, evaluó que de los tres tipos de carne de consumo habitual –vacuna, porcina y aviar– el pollo sigue siendo más económico para los consumidores. "Si comparamos cuánto podemos comprar de un kilo y de otro con determinada cantidad de dinero, el pollo es más accesible que cualquier otro producto".
En cuanto a cómo se traslada la suba del dólar en este valor, refirió: "No impacta en el precio del pollo el aumento del dólar en sí, sino que influye en que hay insumos que están dolarizados, como los productos de laboratorio, que son generalmente importados". A su vez, analizó: "También suelen correrse los precios por el tema de los costos de los servicios, y si comparamos la rentabilidad pasada con la rentabilidad presente, estamos mucho peor. Ahora se anuncia un congelamiento en las tarifas, ojalá venga un plan de estabilización y podamos tener una mirada distinta en el futuro inmediato. Creo que eso ayudaría a tener un horizonte de mayor tranquilidad".
Respecto a la producción, señaló que no ha bajado, aun cuando descendió el consumo interno, y explicó: "Los tiempos que se manejan en el sector avícola son con un mínimo de 18 meses, no se puede tomar una decisión de bajar o incrementar la producción de un mes a otro".
 
Producción
Motta destacó que Entre Ríos es una de las principales provincias productoras de carne aviar del país: "La avicultura de Entre Ríos tiene un peso por demás importante, alcanzando prácticamente un 50% de la carne aviar que se produce a nivel nacional y alrededor de un 25% de lo que se produce de huevo".
Su empresa, junto con otras cuatro en Argentina, hace años exporta parte de su producción. "En el caso particular de nuestra empresa lo seguimos haciendo, porque ya forma parte del quehacer diario de nuestro negocio, ya que la avicultura está presente en forma activa en más de 20 países", dijo, y comentó: "Van variando los mercados, porque la libre concurrencia en el mundo hace también que haya algunos que sean más accesibles en cuestiones de precios y otros que son más competitivos, pero hoy indudablemente los mercados de Asia son importantes, como China o Japón, y también África juega un papel importantísimo".
En este marco, indicó que el año pasado las exportaciones de la producción aviar alcanzaron alrededor de los 200 millones de dólares –lo que equivaldría a unos 118.000 toneladas– y evaluó: "Puede haber un incremento, en un mediano plazo la avicultura es una de las actividades agroalimentarias que puede llegar a facturar más de 1.000 millones de dólares con condiciones normales del sistema económico, donde haya plena vigencia de la estabilidad y créditos accesibles para que uno realmente se pueda desenvolver con las inversiones acordes. Se tienen que dar los factores económicos para que ese incremento pueda llegar".
"En algún momento Argentina llegó a los 350 millones de dólares de facturación. Ahora hemos perdido el mercado venezolano, por la situación que atraviesa ese país, pero siempre hay posibilidad de ganar nuevos mercados en la medida que tengamos competitividad", resaltó. Y si bien el tipo de cambio alto suele favorecer a los exportadores, observó: "Para eso hay que tener continuidad y como las planificaciones de las exportaciones se programan de acá a un año, a veces se dan con un dólar alto y otras decreciente".

Ingresá tu E-Mail y recibí diariamente las noticias de Estación Plus Crespo

Más noticias en Estación Plus Crespo: