Una Fiscalía entrerriana investiga unos 50 casos de Grooming con menores

Entre Rios 16 de septiembre de 2018
El trabajo más arduo que tiene hoy la Fiscalía es dar con las víctimas y poder informar a sus padres, que ignoran este tipo de situaciones. "Después hay que convencerlos para que se presenten como denunciantes", afirmaron desde la justicia de Gualeguaychú.
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La denuncia la realiza el padre de una niña de 12 años que mantenía contactos con un hombre que le pedía fotos sugestivas a cambio de crédito telefónico. Allanaron su casa y lo detuvieron. De las pericias realizadas en el teléfono surgen contactos con medio centenar de adolescentes.


El Grooming es un término que se utiliza para describir la forma en que algunas personas se acercan a niños y adolescentes para ganar su confianza y poder abusar de ellos. El contacto comienza a través de las redes sociales y a medida que pasa el tiempo y el delito no es advertido por un mayor, se convierte en físico.

La principal herramienta que tiene el acosador es la confianza. Se introduce en el mundo virtual del adolescente bajo un perfil verdadero o falso y comienza a cosechar un camino que con el tiempo se vuelve cada vez más peligroso. Obtiene datos que la propia víctima aporta inocentemente y desde allí maneja el control de la situación.

En la mayoría de los casos las víctimas no le comentan lo que viven a sus padres, por temor o vergüenza, porque incluso llegan a ser amenazados, y de ese silencio se aprovechan los “groomers”.

Pero hay situaciones que afortunadamente logran ser descubiertas, gracias a los padres o porque los propios chicos no hacen casos a las amenazas y advierten a sus mayores lo que les está ocurriendo.

Esto es lo que pasó con una niña de 12 años de Gualeguaychú. Sus padres tomaron conocimiento de lo que estaba pasando y no dudaron en hacer la denuncia en la Fiscalía. La niña recibía mensajes en su teléfono por parte de una persona que le pedía fotos de determinada parte de su cuerpo, en tal posición, y a cambio de crédito telefónico.

El caso recayó en la fiscal Martina Cedrés, que como primera medida ordenó el secuestro del teléfono de la menor para realizar las pericias y obtener la información necesaria sobre el acosador. Una vez que se tuvo todo lo necesario, se consiguió una orden de allanamiento y la detención del sospechoso.

GROMING
Su teléfono celular fue llevado al área de Inteligencia Criminal de la Policía de Entre Ríos y de ese informe surgió que este hombre mantenía contactos con unas 50 menores, con la misma carga erótica que tenía con la gualeguaychuense de 12 años.

Este hombre tiene tres cuentas de Facebook con su verdadera identidad. En todos sus contactos aparecen adolescentes menores de edad de distintos puntos del país y desde esas cuentas haría el abordaje a sus víctimas; y de allí obtendría los números telefónicos para pedirle fotos a cambio de crédito.


El trabajo más arduo que tiene hoy por hoy la Fiscalía es dar con las víctimas y poder informar a sus padres, que ignoran este tipo de situación, que su hija puede llegar a ser víctima de Grooming. Primero se deberá informarlos de la investigación y luego convencerlos para que se presenten como denunciantes.

Por lo pronto, el imputado espera en la Jefatura Departamental y esta semana será sometido a una nueva audiencia donde – seguramente – la fiscalía solicitará una prórroga de la prisión preventiva. Se le realizó la pericia psicológica y se determinó que comprende sus actos.

El Grooming está penado en el Código Penal argentino en el artículo 131, que especifica: “Será penado con prisión de seis (6) meses a cuatro (4) años el que, por medio de comunicaciones electrónicas, telecomunicaciones o cualquier otra tecnología de transmisión de datos, contactare a una persona menor de edad, con el propósito de cometer cualquier delito contra la integridad sexual de la misma”.