Castrillón: “No se puede tener a la gente en la parrilla”

Entre Rios 06 de octubre de 2018
Emilio Aroldo Castrillón no está conforme con los tiempos que se toma la Justicia para resolver las causas.
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Está trabajando, dice, para cambiar esa situación, derivada, asegura, de una rara estrategia de usos y costumbres de los hombres de leyes.

Dice que se van aplicando cambios, pero que esos cambios sólo tendrán impacto en la celeridad de las causas que se tramitan en  los fueros civil, de familia y en el laboral, pero no en el fuero penal, donde a los tiempos lo maneja el Ministerio Público Fiscal, a cuya cabeza se encuentra el Procurador General Jorge Amílcar Luciano García.

Cada vez que puede, Castrillón envía dardos a García. Claro: García no tiene el alto perfil mediático. Y, va de suyo, no le responde con la misma lógica.

“Nosotros venimos desde el inicio de nuestra gestión planteando que hay que bajar a la miad los tiempos en los procesos civil, de familia y laboral. Por ello, se implementaron cambios, como la notificación electrónica, la oralidad en los tres fueros, y la digitalización de escritos y la firma digital, que son las armas que estamos implementando y que vamos a empezar a utilizar plenamente el año que viene para llegar, creo, a cumplir mi cometido.

-¿Los plazos no se cumplen por falta de tecnoolgía o hay otros factores?

-Es porque la Justicia normalmente ha sido lenta. Entonces, cuando te acostumbras a ser lento, caminas lento. Y cuando te acostumbras a caminar más rapido, el mismo cuerpo te va ubicando para que camines más rápido. Ahora, estamos agarrando un mayor ejercicio. Estamos más en forma.

-¿Hay herramientas para actuar en el Poder Judicial cuando las causas se demoran?

-Hay una mesa virtual que permite un seguimiento. Es una obligación del Poder judicial tener esa mesa virtual, que es un servicio esencial. La medición de los tiempos judiciales la hacemos a través del tablero judicial, que vamos perfeccionando. En realidad, hay situaciones en las que, en muchas causas, no se aceptan los peritajes. Existe el beneficio de litigar sin gastos, por ejemplo. Entonces, los peritos, al no haber adelanto (en dinero) no toman el caso. Estamos buscando legislar en esos casos para que intervengan los peritos que tenemos nosotros dentro del Poder Judicial para quienes no tienen medios. Otro de los casos, darle velocidad a la prueba de ADN. Y con la notificación electrónica vamos a lograr que los profesionales, que muchas veces juegan con los tiempos, no atrasen los tiempos. Es un poco de todo. Pero es la costumbre de cómo venimos prestando el servicio de justicia desde hace años.

-¿Cómo evalúa los tiempos en el fuero penal?

-La garantía anda bien. Elevada la causa a juicio, se convocan los juicios en tiempo. Ahora, la investigación penal preparatoria, su complejidad, su dirección, están en cabeza del Ministerio de la Procuración, que debe dar respuesta.

-¿Hay un plazo para realizar la investigación penal preparatoria?

-No existe. Debería existir. Lo debería prever la ley. A veces, la demora ocurre en causas complejas, y en otras, no se sabe por qué.

-¿Le preocupa la demora en las causas de corrupción?

-Yo siempre lo he dicho. Debemos tener un plazo razonable para no tener a la gente en la parrilla. De última, decretar el archivo y seguir la investigación. En el caso de que se encuentre prueba, reabrir la investigación de tal manera de poder pedir la elevación a juicio. Si no se encuentra nueva prueba, la causa queda archivada.

-Uno de los planteos de la Procuración es que existe un solo perito contable en el Poder Judicial y eso retrasa las causas.

-En el fuero penal, sí. Pero en el Poder Judicial, hay más peritos. Tenemos más de uno. Ahora, si la Procuración solicita colaboración únicamente de un perito, es porque quiere. Si se nos plantea que necesitan peritos, tenemos varios contadores con capacidad para poder hacer una pericia.