Con suplentes, River venció 3-1 a Gimnasia

Futbol 02 de diciembre de 2018
El "Millonario" alternativo se impuso con dos goles de Rafael Santos Borré y otro de Matías Moya. Matías Gómez convirtió para el "Lobo
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River se lleva una sonrisa a Madrid. Con una alineación alternativa, dado que cuidó a la mayoría de sus titulares para la Superfinal de la Copa Libertadores ante Boca del 9 de diciembre en el Santiago Bernabéu, superó 3-1 a Gimnasia, su verdugo en la Copa Argentina. Rafael Santos Borré -2- y Matías Moya anotaron para el local. Matías Gómez descontó para el Lobo.
La alineación alternativa de Marcelo Gallardo fue ambiciosa desde el inicio. Y, en la segunda acción de riesgo que elaboró, Nicolás de la Cruz gambeteó y halló la grieta, y Rafael Santos Borré, quien no jugará la Superfinal por encontrarse suspendido, puso el 1-0 a los 7′ de juego.
El gol obligó al Lobo a salir: con empuje, empezó a arrimarse a las inmediaciones de Lux. Un cabezazo de Cataldi casi genera una situación cargada de morbo (el sobrino de Guillermo Barros Schelotto anotándole al Millonario) y el venezolano Hurtado provocó la intervención del arquero.

El local se sintió más cómodo con espacios, corriendo. Y obligando a salir a los centrales, con el juvenil Álvarez mostrando inteligencia para subrayarle a Oreja que es un lateral en función de zaguero y con De La Cruz incisivo, en la versión que River fue a buscar.
A los 35′, otra prueba de la frescura de los chicos de River que entusiasman a los formadores del club: Cristian Ferreira condujo con astucia, amagó el remate, pero se filtró en la defensa. El rebote, ante el cruce de un defensor y la salida del portero, derivó en el colombiano, siempre bien ubicado: 2-0.
 
En el inicio del segundo tiempo, Gimnasia se puso rápidamente en partido: Hurtado peleó una pelota, envió un centro y Matías Gómez conectó. El cuerpo arbitral entendió que la pelota traspasó la línea de gol, a pesar de que Lux tiró el manotazo.
El elenco local bajó el ritmo y le insufló valor a la visita, a la que le faltó chispa, pero le sobró voluntad. Con centro o balones directos tuvo alguna aproximación. River, mientras tanto, perdió lucidez y ganó en ansiedad; sin paciencia para buscar los espacios apenas pasó la mitad de camcha. Encima, Gallardo recibió la mala noticia de la lesión de su hijo.
Pero los últimos cambios de Gallardo le devolvieron cierta vivacidad al equipo. Beltrán y Moya exhibieron sus gansa y en una jugada combinada que se ensució, este último puso el 3-1. Con la victoria, el Millonario alcanzó la novena colocación, con 19 unidades, a 11 del líder Racing, con dos partidos menos. "Nos da energía", dijo Gallardo, pensando en la Superfinal.
Gimnasia, en tanto, dará vuelta la página pensando en su final, la del jueves, por Copa Argentina contra Rosario Central.

Infobae