Nadia Burgos del MST puso en debate la brecha salarial entre hombres y mujeres

Política 24 de septiembre de 2017
Fue en el marco de la 13ª Jornada de la Industria organizada por la Unión Industrial de Entre Ríos en Paraná. La candidata a diputada nacional del MST estuvo en un panel junto a otros postulantes rumbo a las elecciones del 22 de octubre.
Burgos-MST

En su discurso la candidata criticó el comportamiento del sector empresario dominado por la “fuga de capitales”, pidió hablar de “costo empresario” antes que de “costo laboral”, explicó por qué está en contra de la reforma laboral y cargó contra la diferencia salarial entre hombres y mujeres, entre otros puntos.

Burgos estuvo acompaña de los otros candidatos que encabezan las listas que competirán en las elecciones del 22 de octubre: Juan José Bahillo, Atilio Benedetti y Emilio Martínez Garbino. A continuación las palabras de la candidata de la izquierda, reproducidas en forma textual.

“Quiero comenzar agradeciendo la invitación a participar de este panel. Sin embargo, tengo que decir que este espacio representa gran parte de lo que creemos que está mal con la política y que hay que cambiar de manera urgente. No nos gustan los eventos en hoteles de lujo donde se codean empresarios y políticos tradicionales, y se debaten a puertas cerradas temas que hacen al futuro de miles de jóvenes, mujeres, trabajadores, jubilados. La democracia, para nosotros, es otra cosa”.

“En lo inmediato el gobierno nacional prepara una reforma laboral. El discurso de gobiernos y empresarios apunta permanentemente a discutir el “costo laboral”. Este eufemismo oculta que lo que es “costo laboral” para empresarios y gobiernos, es salario, es medio de vida, y son derechos para los y las trabajadoras”.

“Las razones que esgrimen para avanzar sobre nuestros derechos, sobre nuestras vidas, son varias. Pero una se destaca por sobre las demás. Nos reiteran que es necesario reducir el ‘costo laboral’ para que haya más inversiones”.

“Vamos a aportar algunos datos que demuestran la falsedad de este argumento. Vamos a usar para ello datos publicados en ámbito financiero, un diario que nadie puede sospechar de ser contrario a las empresas. En un artículo publicado el 18 de diciembre de 2016 podia leerse que ‘la fuga de capitales creció 118% en los últimos 11 meses, y alcanzó los 14.622 millones de dólares en 2016”.

“Otro dato para refutar la idea del elevado “costo laboral” en argentina. Según el Indec 6 de cada 10 trabajadores cobran sueldos por debajo de la línea de pobreza. La canasta básica total que define el nivel de pobreza se ubicó en agosto arriba de los 15 mil pesos, mientras que casi el 60% de los trabajadores en relación de dependencia gana menos que esa cifra, todo esto de acuerdo al organismo de estadísticas oficial. Yo estoy entre ese 60%”.

“Nosotros decimos NO a la reforma laboral. Exigimos que el salario mínimo sea igual a la canasta familiar, y que se actualice de manera automática de acuerdo a la inflación para que no seamos los trabajadores los que paguemos las crisis. Que se termine con el trabajo en negro, con la flexibilización y la precarización, y se prohíban por ley los despidos. Proponemos una jornada laboral de 6 horas para que todos tengan trabajo, y para que tengamos tiempo para estudiar, para la recreación, para la cultura y la participación política. Proponemos el 82% móvil para todos los jubilados. Hay plata para esto si se cobra fuertes impuestos a la especulación inmobiliaria, la renta financiera, la renta agraria, a las grandes corporaciones, a la fuga de capitales”.

“Estoy acá también, para motorizar un debate que no acostumbran a desarrollar y es el rol de las mujeres y la disidencia en el mundo del trabajo. Con tan solo hacer una mirada rápida vemos que estamos en desventaja de participación y esto evidencia una profunda desigualdad que aún persiste. Para mirarlo en datos fríos y concretos las mujeres aun sufrimos el peso de una brecha salarial que se ubica en el 24% en el trabajo formal y llega al 35% en el trabajo no formal. Que tiene a Paraná y Concordia como alguna de las ciudades donde se observa con mayor profundidad esta grieta, la diferencia de salario promedio entre varones y mujeres en Paraná es del 22,20% y en Concordia llega al 28,60%”, replicó El Día.