Los viajes provinciales cayeron 20% y evalúan más reducciones por falta de subsidios

Economía 06 de abril de 2019
El sector permanece en alerta. Hay empresas con servicios troncales excluidas por el gobierno nacional en el nuevo esquema de subsidios.
Terminal colectivo

Hasta 2018, y en las épocas de mayor movimiento, el transporte interurbano provincial moviliza alrededor de 1 millón de personas. En verano la cifra cae por el menor nivel de movimiento en las zonas rurales, fundamentalmente por la falta de actividad escolar.

Sin embargo, en la comparación interanual correspondiente a los dos primeros meses del año, en el sector estiman que la cantidad de usuarios bajó alrededor del 20%.

Ello llevó a que desaparezcan los servicios de refuerzo: un poco por la caída de la demanda y también por los problemas en los costos operativos que deben afrontar las empresas.

De acuerdo con el nuevo esquema de subsidios, vigente desde inicio de año, para el sector de transporte provincial se acordó que la Nación aporte un 25% de los fondos que otorgaba hasta 2018, mientras que la Provincia entrega un 50%. Vale recordar que hasta el 31 de enero, para que las empresas no trasladan costos a las tarifas, había tres líneas de financiamiento desde Nación: mediante el Sistema Integrado de Transporte Automotor (Sistau); el Régimen de Compensación Complementaria Provincial (CCP); y un aporte que se entrega a las empresas por el gasoil subsidiado.

Tal como acontece con el transporte urbano, el convenio vigente de la Nación y la Provincia estableció montos congelados, cuya capacidad e importancia va siendo licuada por la inflación.

Según se indicó a Uno desde la Asociación Empresaria del Transporte Automotor (AETA), hay un retraso en los valores de las tarifas. A diferencia de los viajes a destinos nacionales, la tarifa de los recorridos entre localidades entrerrianas están bajo la órbita de la Dirección de Transporte de la Provincia; la última autorización para modificar el costo de los pasajes fue el 31 de diciembre.

Análisis
Ante la consulta de Uno, el titular de la institución gremial, Leonardo Herlein, indicó que hay preocupación en el sector fundamentalmente porque hay una decena de empresas que han quedado afuera del sistema de subsidios.

Las afectadas justamente son aquellas que brindan la mayor cantidad de servicios troncales y que recorren más kilómetros.

Durante los últimos días viene realizando distintas gestiones junto a la Dirección de Transporte de la Provincia para permitir el alta de esas empresas que hasta marzo no habían percibido un solo peso en carácter de subsidio. Es que el gobierno nacional, a través del Ministerio de Transporte de la Nación, excluyó del listado de beneficiarias entrerrianas a empresas que habían estado penalizadas por distintos motivos, como falta de pago de impuestos, por ejemplo.

Se hicieron las presentaciones pertinentes para la rectificación –incluso con el apoyo de la Provincia–, pero no habían prosperado hasta los últimos días.

En razón de esta situación, en los próximos días podrían verse resentido los principales servicios, todos ellos troncales: donde había ocho frecuencias diarias, podría caer a cuatro. Las firmas afectadas son las que atienden recorridos como Paraná- Gualeguaychú; Paraná-Concepción del Uruguay; Paraná-Villaguay-Concordia; el corredor del río Uruguay; Paraná-Crespo, entre otras.

Según admitió Herlein, se mantienen reuniones y encuentros para tratar de destrabar la situación, que hoy es la más acuciante para el sector, ya que se trata de firmas que no han percibido un solo ingreso de subsidios en tres meses, por lo que han debido afrontar sus gastos con lo recaudado solo por tarifa, que se sabe, no llega a cubrir hoy el costo operativo.

Como la Nación no abonó su parte, y la Provincia firmó un convenio de adhesión, tampoco puede destinar fondos a esas empresas.

"Entendíamos que si bien hubo esos problemas en 2018, durante la marcha del año y con el nuevo esquema en funcionamiento ello podría corregirse, pero no ha habido solución", explicó Herlein.

En cuanto a la situación del empleo en el sector, la crisis llevó a que los empresarios hayan tomado medidas de reestructuración y adecuación a la nueva realidad. Se llevó adelante el proceso de vacaciones y tal como ocurrió con el transporte urbano (Ver recuadro), a aquellos choferes que fueron tomados por temporada no se les renovó el contrato. "Hoy estamos tratando de contener los recursos y la mano de obra calificada que tanto nos llevó formar. Un conductor es como un idóneo en un torno, requiere mucha inversión su formación. Generalmente lo que nos pasa a los transportistas y nos comparamos con los industriales, porque formamos al profesional y nos involucramos mucho con el factor humano. Más allá de que uno tiene que tener tecnología de punta, para la calidad del servicio es importante el individuo que está arriba", reflexionó.