Crecen las discapacidades por ACV y diabetes en Concepción del Uruguay

Entre Rios 08 de junio de 2019
El relevamiento lleva un 60% de desarrollo, encarado por la comuna e instituciones civiles, con la labor desinteresada de vecinos voluntarios.
ACV

La Municipalidad de Concepción del Uruguay, junto a las instituciones que conforman el Consejo Asesor de Discapacidad, realiza un censo que tiene como finalidad conocer el universo de la discapacidad y la inclusión en la ciudad. El relevamiento lleva un 60% de desarrollo y ha generado una gran respuesta de vecinos que decidieron colaborar desinteresadamente, en carácter de voluntarios, en la recolección de la información.

Cuando aún resta relevar un sector de la ciudad, la información colectada posibilita saber que a muchas familias les falta información para la defensa de sus derechos, y en muchos casos no conocen la existencia de los certificados de discapacidad y los beneficios y servicios que implica.

“Hay mucha gente que no sabe todo lo que hay en beneficio de las personas discapacitadas”, señala Margarita Gabioud, una de las censistas, en una primera percepción de la recorrida manzana por manzana de cada barrio.

Además de las consultas específicas del censo, las voluntarias entregan información sobre todas las instituciones abocadas al tema, que en Concepción del Uruguay son más de una quincena, e integradas en el Consejo Asesor Municipal de Discapacidad.

“Existen situaciones paradójicas”, explica Gabioud, para reseñar que “hay muchos chicos con discapacidad, que no están escolarizados pese a provenir de familias pudientes y en cambio hay casos de chicos muy humildes que se han insertado plenamente. Los vecinos de zonas con menores recursos son los que más se acercan a las instituciones”.

Un aspecto ciertamente novedoso que comienza a trasuntar la muestra está representado por el creciente número de personas que padecen discapacidades originadas en episodios de Accidente Cerebro-Vascular (ACV). “Estos casos suceden especialmente en una franja etárea que va de los 35 a los 50 años”, precisa Gabioud.

También empieza a detectarse una demanda de espacio para adultos mayores con discapacidad, “que no consiguen instituciones que las atiendan” y un número cada vez mayor de personas que sufren las consecuencias de la diabetes, consignó Uno. Una vez finalizado el censo, la información permitirá orientar políticas públicas a futuro.

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