Diez "avivadas" clásicas de los conductores argentinos

Sociedad 06 de septiembre de 2019
Estas son algunas de las tristemente célebres "avivadas" argentas que en parte explican por qué estamos como estamos.
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Un turista argentino fue detenido por la Policía en Brasil. Ante una sospecha de fraude contra las fotomultas, le aplicaron una sanción de 300 reales - © clarin.com

Si la Argentina tiene miles de muertos al año en siniestros viales, si todos los días los medios de comunicación dan cuenta de choques y vuelcos, si la gente que se agarra a trompadas por una mala maniobra y si el idioma oficial de la calle es la puteada, es evidente que el problema de la inseguridad vial tiene raíces profundas.

El tránsito es interacción social pura y es una muestra fidedigna de cómo se vive o, mejor dicho, de lo mal que se convive en la vía pública. Sobre el asfalto hay de todo: los respetuosos de las normas y los infractores seriales, los egoístas y los solidarios, los temerosos y los temerarios, pero en el tope de la escala evolutiva del conductor indeseable está el "vivo", el que recurre a cualquier ardid para violar la ley y quedar impune y para enrostrarles a los demás que son todos giles a su lado, que él siempre va a pasar primero.

Estas son algunas de las tristemente célebres "avivadas" argentas que en parte explican por qué estamos como estamos, recopiladas de los aportes de seguidores de Twitter:

1.- Tapar la chapa patente. Quizás es la peor de todas: alguien que oculta su patente lo hace para violar las normas y quedar impune. Las placas con cintas, papeles, barro o farolitos caídos están a la vista de todos, menos de las autoridades, ya que cada día se observan con más asiduidad.

2.-Circular por la banquina. Cuando hay un embotellamiento, todos deben esperar a que el tránsito retome su marcha, ya que la congestión forma parte de la inevitable realidad de toda gran ciudad. Pero están los vivos que quieren sacar ventaja y utilizan como carril rápido a la banquina, que tiene la función de ser una zona para detenciones de emergencia. Todo el mundo lo ve y lo padece a diario, pero sin embargo esta práctica no se impide ni se sanciona, algo que no requeriría mayores esfuerzos ni recursos.

© clarin.com Circular por la banquina para escapar de un embotellamiento es otra de las típicas "avivadas". Foto: Guillermo Rodríguez Adami

3.-Los que se chupan a una ambulancia. Similar a la avivada de la banquina: muchas veces se observa a autos que quieren ganarle al tránsito lento encimándose a una ambulancia que surfea entre los autos con las balizas y la sirena encendidas. Los demás conductores se abren para dejar pasar solamente al vehículo de emergencia, pero los cancheros no pueden resistir la tentación de dejar atrás a los "tontos".

4.- El símbolo trucho de discapacitados. La ley otorga a las personas con discapacidad el derecho de estacionar en determinados lugares sobre los que rige alguna prohibición. Y establece que los autos identificados con el símbolo no pueden ser remolcados por la grúa. Están los legítimos usuarios de esta franquicia, pero también están los que diseñan carteles apócrifos, les suman algún calco de silla de ruedas pegado junto a la patente y dejan el auto en cualquier lado, impunemente.

5.- Los que se cuelan para girar. En una avenida con giro a la izquierda, están los autos que continúan derecho y los que forman una fila esperando que el semáforo los habilite a doblar. Cuando la flecha se pone en verde, es habitual ver a los que se cuelan desde el fondo: circulan por la mano contraria a toda velocidad y toman la transversal tirándole el auto encima a quienes esperaron correctamente su turno.

6.- Los que bloquean la intersección. La ley de tránsito establece que ante un semáforo en verde hay que avanzar sólo cuando haya lugar para situar el vehículo del otro lado del cruce. Hay gente que no entiende o que no quiere entender esta restricción y apenas ve la luz verde avanza, por más que adelante esté todo embotellado. Resultado: se queda en el medio de la intersección. Luego, el semáforo se pone en rojo otra vez y los que vienen por la transversal no pueden avanzar.

© clarin.com Un colectivo bloquea la esquina por intentar adelantarse a la luz roja. Otra "avivada" de los conductores en Argentina.

7.-Los que arrancan sin esperar el verde. En una esquina semaforizada el esquema es el siguiente: el semáforo en verde de la calle en la que los autos están pasando se pone en amarillo, luego en rojo y todos frenan. Una vez que esto sucedió, el semáforo de la calle en la que los autos estaban frenados se pone en amarillo y luego en verde, para que el tránsito avance. Pero hay gente que en vez de tener la vista puesta en su semáforo la tiene sobre el semáforo de la transversal y avanza apenas éste se pone en rojo, sin esperar a tener verde en el propio. Esta absurda precocidad vial no hace más que poner en riesgo a peatones rezagados. ¿Qué se ganó con esta "avivada"? ¿Un segundo? Increíble.

8.- Las balizas, para cualquier cosa. El uso de las balizas debe restringirse a avisar que se está por estacionar, por ingresar a un garaje o por detenerse ante la indicación de una autoridad o por fuerza mayor. Sin embargo, muchos creen que el solo hecho de prender las balizas suspende todas las normas de tránsito. ¿Dejar el auto en doble fila para ir al kiosco? ¿Tapar la salida de un edificio para hacer un trámite? ¿Bloquear una rampa de discapacitados? ¿Estacionar en parada de colectivos? "Tenía prendidas las balizas", dicen indignados cuando se les recrimina su conducta, como si fuera una justificación inapelable.

© clarin.com Uso del cinturón de seguridad. Muchos no lo ajustan como corresponde.

9.- Los que usan un falso cinturón de seguridad. Ya no hay discusión acerca de que el cinturón de seguridad salva vidas y evita que un siniestro a baja velocidad se convierta en algo más grave por el golpe del conductor contra el parabrisas. También está saldada la discusión sobre "es mi vida y si no quiero no me lo pongo", ya que el gasto en atención de los heridos afecta a toda la sociedad. Pese a eso, hay quienes siguen sin usarlo. Un truco moderno, para evitar el sonido de la alarma por falta de colocación o la multa, es comprar falsos cinturones y falsas hebillas. A los vivos de arriba del auto se suman los vivos que venden estos dispositivos.

© clarin.com Los clips que se colocan donde va la traba del cinturón de seguridad, para impedir que suene la alarma del vehículo.

10.- Los que sacan la licencia en cualquier lado. Con la implementación del Sistema Nacional de Licencias de Conducir, el objetivo es que los antecedentes de los conductores (infracciones impagas y eventuales inhabilitaciones) sean conocidos por todas las jurisdicciones para no otorgarle un registro a quien no está en condiciones de tenerlo. Pero hecha la ley, hecha la trampa: algunos pueblos del interior de Córdoba, por ejemplo, le dan la licencia a cualquiera que se presente, pague la tasa municipal y declare que perdió la anterior, así tenga en su DNI domicilio en Villa Urquiza o en Tierra del Fuego. Así, esta persona regresa a su casa al volante de su auto con licencia flamante.

Clarín

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