Citricultores fijan posición sobre la reforma de impuestos internos

Entre Rios El miércoles
Para los citricultores entrerrianos la ley “no debe estar impulsada por motivos meramente recaudatorios”.
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La Federación del Citrus de Entre Ríos (Fecier), la entidad que agrupa a las asociaciones de citricultores de la provincia, fijó su posición respecto del proyecto del Gobierno nacional.

La Fecier, por un lado, consideró “positivo” que se debata la reforma de dicha legislación, y, por el otro, estimó que la propuesta oficial respecto a la modificación de los porcentajes de jugo y los aranceles tributarios para las bebidas analcohólicas, “no vemos que vaya a tener el impacto en el sector citrícola por nosotros deseado”.

Para los citricultores entrerrianos la ley “no debe estar impulsada por motivos meramente recaudatorios”, sino por “dos objetivos principales”.

Esos objetivos son motivar a la población a consumir productos más naturales y saludables, y promocionar sectores de economías regionales que tienen impactos sociales y económicos importantes y reales en los pueblos.

La Fecier recordó que, en 1996, el entonces presidente Carlos Menem, y su ministro de Economía, Domingo Cavallo, al modificar el régimen de impuestos internos para diversos productos, reduciendo las tasas, mediante el Decreto Nº 404/96, “disminuyó la alícuota del gravamen a las bebidas colas y tónicas del 24% al 4%”, si bien las bebidas elaboradas sobre la base de jugos o zumos naturales seguían exentas del impuesto interno.

El régimen de impuestos internos posteriormente vio una nueva modificación a través de la sanción de la Ley 25.239, de Reforma Tributaria, la que cobró vigencia a partir del último día de 1999. “Esta reforma legislativa implicó –entre otras cosas– la eliminación de la exención para las bebidas sobre la base de jugos y zumos naturales, pasando desde ese momento y hasta la actualidad a tributar el 4%, al tiempo que las elaboradas con sustancias artificiales o químicas, como las colas y tónicas, fueron gravadas con una alícuota del 8%”, continuó la Fecier

“Si bien es cierto que las multinacionales de primera línea compran el 80% del jugo de naranja que se produce en nuestra zona, no así de mandarinas, también es cierto que exportan el 80% de ese producto. De esta manera nuestra población se pierde las bondades y beneficios de consumir las múltiples propiedades de nuestras frutas”, añaden los citricultores.

La Fecier, además, destacó que “en los últimos veinte años ha crecido exponencialmente el consumo de bebidas carbonatadas en detrimento de los jugos naturales, posicionando a nuestro país en los primeros puestos a nivel mundial en consumo de las mismas, mientras que en la gran mayoría de los países desarrollados la tendencia es inversa, promoviendo el consumo de productos naturales por considerarlos beneficiosos para la salud”.

El Diario

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