Posponen hasta el 2022 la obligatoriedad del Control de Estabilidad Electrónica en los vehículos

Nacionales 01 de enero de 2018
Se había acordado la exigencia a partir del 1º de enero de 2018; sin embargo, la Agencia Nacional de Seguridad Vial dispuso que se posponga hasta el 2022 la obligación de que las unidades cuenten con el dispositivo.
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El Gobierno argentino, a través de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, dispuso que la obligatoriedad de colocar el Control de Estabilidad Electrónica en todos los vehículos cero kilómetro desde el 1 de enero de 2018, tal como estaba acordado, se posponga hasta 2022.

El control electrónico de estabilidad (ESC), es también conocido por las siglas ESP (programa electrónico de estabilidad), VDC (Control dinámico del vehículo) o DSC (Control dinámico de estabilidad), según el fabricante. Es un elemento de seguridad activa desarrollado por Bosch en los años '90 y se considera uno de los mayores avances en materia de seguridad del vehículo en los últimos años.

De hecho se calcula que el 40% de los accidentes de tránsito fatales se deben a derrapes. Y con este sistema se podrían evitar hasta el 80%. Desde el 1 de noviembre del 2011 el ESC es obligatorio en todos los automóviles en la Unión Europea. Argentina había acordado con Brasil hacerlo desde 2018 pero finalmente dieron marcha atrás.

La causa es básicamente económica. En Brasil,se prorrogó la implementación de este sistema para el 2020 para los nuevos modelos, y recién para el 2022 para todos los 0 kilómetro y en el mercado argentino circulan gran parte de los vehículos fabricados en el vecino país.

En la publicación del Boletín Oficial del 21 de diciembre donde se informa la prórroga, la ANSV justifica la prórroga en que Argentina y Brasil “consensuaron en avanzar indubitablemente en la armonización de las regulaciones técnicas que tienen establecidas, dada la indeclinable voluntad de facilitar y optimizar el comercio común”. Además de que el “Acuerdo por la producción y el empleo” con el que planean producir un millón de unidades “se estableció como uno de los compromisos a asumir por el Sector Público, el articular el estudio e implementación de la normativa y requisitos asociados a la seguridad vehicular conjuntamente con el sector privado, la Agencia de Seguridad Vial y demás organismos competentes en la materia”.

Al respecto, entidades como Latin NCAP -el Programa de Evaluación de Vehículos Nuevos para América Latina y el Caribe- se manifestaron directamente a Presidencia de la Nación, Ministerio de Transporte y Agencia Nacional de Seguridad con el fin de informar y solicitar a los responsables de que no sigan adelante con esta “lamentable”, según dicen, decisión.

“Latin NCAP entiende que el gobierno argentino, al igual que los otros gobiernos de la región, deben introducir regulaciones sólidas y transparentes para mejorar la seguridad de los vehículos. Asimismo entiende que los fabricantes de automóviles deberían ofrecer a los consumidores la misma protección básica que ofrecen a sus clientes de las economías maduras”, informaron a través de un comunicado.

El ESC corrige la pérdida de trayectoria disminuyendo la potencia y aplicando los frenos en forma individual, inclusive en una sola rueda. Esto lo hace con el fin de mantener al vehículo estable, evitando derrapes siendo así un elemento importantísimo para prevenir accidentes. Con este dispositivo en todos los vehículos habrá menos muertos en las rutas argentinas. Habrá que esperar recién hasta 2022, 11 años después de su implementación en Europa, publicó Minuto Uno.