Vecinos suman el apoyo de la Provincia en contra de la traza del puente a Santa Fe

Sociedad 28 de febrero de 2018
Se reunieron con la asamblea ciudadana y con el vicegobernador Bahl, quien manifestó: "Hay que construirlo, pero no en ese lugar"
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"Sí al puente. No en la ciudad" es la férrea consigna con la que los vecinos de la Toma Vieja rechazan la traza del puente Paraná-Santa Fe que atravesaría el barrio. En este marco, el lunes por la noche sus referentes participaron en la reunión de la Asamblea Ciudadana Vecinalista y expusieron su preocupación y su negativa "a que esta traza atraviese y destruya el Complejo recreativo municipal más importante que tiene la ciudad", y señalaron: "Es descabellado que un puente que fue pensado para el transporte de carga, como parte de un corredor bioceánico, como una ruta de integración del comercio y la producción regional atraviese uno de los barrios residenciales que más crecimiento ha tenido en los últimos veinte años y destruya una de las mayores reservas ecológicas que tiene la ciudad. Parece un proyecto hecho por tecnócratas que no conocen la ciudad".


Según explicó Lisandro Zapata Soñez, tesorero de la Vecinal, "hay tres alternativas de la traza que se están evaluando". Acto seguido, sostuvo: "No aceptamos ninguna, porque todas afectan nuestra zona: la cabecera del puente llegará a la torre grande de la Toma Vieja, en el curvón de Blas Parera. Como queda del otro lado del camping la traza tiene que subir atravesando el barrio Toma Vieja y luego metiéndose en calle López Jordán y otras arterias. Según los planos, no iría por arriba de calles, sino que serían 200 metros de ancho la expropiación, pero irían sacando dos cuadras en diagonal. Esto está dibujado sobre barrios enteros".
Sobre la reunión con la Asamblea Vecinalista, Zapata Soñez refirió: "Expusimos nuestra posición y nos explayamos para informarles que toda la ciudad es la que más se ve perjudicada con esta traza del puente. No es una cuestión solo de la vecinal Toma Vieja ni de las de la zona norte, ya que no será un puente que va a servir al vecino de Paraná, sino que es justamente quien va a sufrir toda la carga de camiones, debido a que se trata de un puente de carga y serán entre 3.000 y 5.000 vehículos de gran porte los que se van a incorporar por día al Acceso Norte, congestionando esta vía de ingreso a la ciudad. Además, anulará el crecimiento de Paraná hacia esa zona, haciendo una especie de bypass, como nosotros lo llamamos. No hay justificación para este trazado, ni material ni técnica", afirmó, y opinó: "Al mismo costo se podría hacer en Colonia Celina o en la zona del sur, o hacia un lado de Oro Verde, y no este ingreso a la cabecera del puente por la Toma, atravesando toda la zona norte de la ciudad, destruyendo la parte ecológica del bosque nativo que esta en la margen del río y que está reconocido por ordenanzas municipales de la década del 80; está la Toma Vieja como complejo turístico, como camping y reserva, adonde van 20.000 personas en el verano y donde está la única pileta de 50 metros de la ciudad, que la ocupan todos los clubes. Se está destruyendo un patrimonio cultural y deportivo. Todo el barrio se terminaría de destruir y afectaría hasta el barrio José Hernández y la zona de la estación de servicio que está arriba, en Gobernador Maya. Toda esa zona quedaría congestionada de camiones".
"No estamos en contra del progreso, decimos sí al puente, no en la ciudad, nuestra consigna, que es clave. Queremos informar a la gente de Paraná, que por desinformación creen que esto va a ser beneficioso", enfatizó.
Por su parte Héctor Fischbach, otro de los habitantes de la zona en la que proponen construir el puente, fue tajante en su postura: "Es un tema que incumbe a toda la población de Paraná, no solo a quienes vivimos en la zona. Al margen de que los problemas que nos genera, que nos puedan expropiar nuestra casa y que van a desmejorar el complejo de la Toma Vieja, afectarán al medioambiente con esta obra, ya que se trata de una autopista que va sobreelevada del territorio, recibiremos todo el smog desde 10 o 15 metros de altura, con una contaminación que es no conveniente al lado de una ciudad, cuando hay otras alternativas".
Por otra parte, contó que esperan poder reunirse en breve con el ministro de Planeamiento, Infraestructura y Servicios, Luis Benedetto, y con la ministra de Gobierno, Rosario Romero, para extender su planteo; y que está previsto exponer el tema en distintos foros: "Queremos comprometer a los técnicos y al Colegio de Arquitectos, que tienen sus opiniones sobre el tema, también a ambientalistas, a los movimientos barriales, a las 215 vecinales. Vamos a hacer toda una movida pública para poner en conocimiento de la gente, porque no es un problema nuestro sino de todos, por lo que significa este puente para la ciudad, ya que nunca se llamó a una audiencia pública para abordar este tema, no se ha convocado al pueblo para explicarle nada, se han firmado protocolos y papeles que se viralizaron por algún medio pero oficialmente nunca se llamó a una conferencia de prensa para informar los alcances de esta obra", lamentó, y resaltó: "Los santafesinos tienen el 90% de las ventajas con esta traza y a nosotros, los paranaenses, nos quedó menos del 10%. No tuvimos participación popular quienes podríamos haber contribuido desde la social civil. A quienes nos vemos afectados no nos han dicho qué impactos habrá, porque no están ni estudiados".
"Hace 20 años vivo ahí y hay vecinos que están hace 40 o 50. De ninguna manera les vamos a entregar nuestras viviendas, nos vamos a atrincherar si es necesario y no nos van a sacar. No vamos a entregar el barrio", aseguró Fischbach.

Reunión clave
Los vecinos de la Toma Vieja fueron recibidos ayer por el vicegobernador de la provincia, Adán Humberto Bahl, quien tras la reunión comentó que el planteo de los vecinos "es correcto y atendible", y manifestó: "Desde hace tiempo se analizan distintas trazas para vincular a nuestra provincia con el resto del país como alternativa al transporte de carga, principalmente. Y la traza elegida, comparto la postura de los vecinos, no es una alternativa que genere beneficios para la ciudad, no hay obras complementarias significativas para nuestra ciudad y hay una serie de perjuicios a tener en cuenta".
Asimismo, el vicegobernador aseguró: "La obra no garantiza fluidez en el tránsito hacia Santa Fe, porque el puente y el Túnel van a confluir en la misma ruta 168. También el Acceso Norte se va a ver notoriamente afectado. Inicialmente, el objetivo del puente era potenciar el desarrollo estratégico territorial, pero se interpusieron diversos intereses y el proyecto fue cambiando hasta convertirse en un plan de obras que centralmente benefician a Santa Fe y dejan a Paraná en una situación de desigualdad: nuestra ciudad no se favorece en nada, no recibe obras de infraestructura, no hay obras complementarias y, por el contrario, se sobrecargan arterias fundamentales como la ruta 168, tanto del lado entrerriano y del lado santafesino", detalló.
Por último, expresó: "Quiero dejar bien clara mi postura: al puente hay que construirlo, pero no en ese lugar. Hay otras trazas más convenientes, sobre todo hacia el sur de la ciudad, lo que representaría un desarrollo concreto para la zona oeste de Paraná. Los paranaenses no queremos que nos arreglen con obras compensatorias, queremos desarrollo estratégico".