Aborto: diputados de Cambiemos presentarán su propio proyecto

Nacionales 04 de marzo de 2018
Es una iniciativa diferente al que será presentado el martes y ya cuenta con el apoyo de varios legisladores.
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El oficialismo tendrá su propio impulsor de la despenalización del aborto, pese a las instrucciones de Mauricio Macri para que su tropa no aparezca fomentando una postura determinada a favor o en contra de ese tema. El Presidente -que se declaró “en favor de la vida”- confirmó el jueves en su mensaje de apertura de sesiones parlamentarias que habilitará la discusión sobre el aborto y en Cambiemos la posiciones están divididas, tal como en la mayoría de los bloques legislativos.

El diputado rionegrino Sergio Wisky, del PRO, dio a conocer ayer un proyecto de ley alternativo en favor de la legalización del aborto, con algunos matices que lo diferencian del que presentará el martes el grupo transversal que promovió el debate originalmente.Según le aseguró a Clarín, se comprometieron a apoyarlo los radicales Miguel Bazze y Karina Banfi, así como el macrista Marcelo Wechsler, entre otros.

Médico y ex intendente de El Bolsón, Wisky propone legalizar la interrupción voluntaria del embarazo dentro de las 14 semanas de gestación, coincidiendo con el proyecto multipartidario que encabezan Victoria Donda (Libres del Sur), Brenda Austin (UCR), Romina del Pla (Frente de Izquierda) y Mayra Mendoza (Frente para la Victoria).

Sin embargo, el proyecto de Cambiemos tiene dos aspectos que lo diferencian. Por un lado, se trata de una reforma del Código Penal y no es presentado como una ley integral. Por el otro, contempla un protocolo para las práctica de los abortos en los centros asistenciales que ya fuera ordenado implementar por la Corte para los casos que autorizó en su momento, pero que la mayoría de las provincias se niega a aplicar.

En este sentido, se indica que “el aborto practicado por un médico diplomado con el consentimiento de la mujer encinta, no es punible”cuando “la mujer o representante legal solicitan la interrupción voluntaria del embarazo dentro de las 14 semanas de gestación”. Además establece el dictado de un protocolo a cargo del Ministerio de Salud, en línea con el fallo F.A.L. que la Corte dictó en 2012, extendiendo la legalización del aborto a todos los casos de violación (en el Código Penal sólo se habla de violación de la mujer “idiota o demente”).

El tratamiento de los proyectos sobre el aborto comenzaría el martes en un plenario de las comisiones de Legislación General -cabecera-, Salud, Familia y Legislación Penal. Todas serán presididas por miembros de Cambiemos, aunque aún no fueron conformadas. Las audiencias públicas se desarrollarían en el auditorio de la Cámara baja, entre principios de abril y fines de mayo, por lo que recién en junio podría ser votada en el recinto. Por los “punteos” que se realizaron hasta ahora, el resultado es incierto.

Por otro lado, en el Senado -adonde el proyecto sólo llegará si es aprobado en la Cámara baja- también se reveló que un sector del oficialismo decidió armar su propia estrategia. Es el caso del jefe del interbloque, el radical Luis Naidenoff, quien anunció que la semana próxima presentará un proyecto de consulta popular no vinculante sobre el tema, con apoyo del titular de la bancada radical, Angel Rozas. “No podemos encapsular el debate en el Parlamento, es un tema en el que la sociedad debe involucrarse”, dijo Naidenoff.

A la vez, el jefe de Gabinete sembró dudas ayer sobre un eventual veto presidencialen el caso de que el Congreso sancione la despenalización del aborto. Tras la reunión del Gabinete ampliado, el periodista de ClarínIgnacio Ortelli lo interrogó sobre esa posibilidad.

Marcos Peña respondió: “Nosotros no nos vamos a anticipar, lo que hemos planteado – y creo que eso es lo más importante-, la convicción de que la Argentina está madura para un debate parlamentario en torno a esta temática y a partir de ahí hay que dejar que trabaje el Congreso, porque ni siquiera está claro hay muchísimos proyectos, muchísimos temas que están vinculados y lo más importante es eso, el respeto al trabajo parlamentario”.