Salud mental: uno de cada tres argentinos sufre algún trastorno

Sociedad 12 de marzo de 2018
El dato surge del Primer Estudio Epidemiológico Nacional. Depresión y ansiedad, los cuadros más comunes. Estiman que para el 2020 serán las principales afecciones de la población.
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Uno de cada tres argentinos mayores de 18 años presentó un trastorno de salud mental en algún momento de su vida. Los más frecuentes fueron el episodio depresivo mayor, seguido por el abuso de sustancias y las fobias específicas. Así se desprende de las conclusiones iniciales del primer Estudio Argentino de Epidemiología en Salud Mental, publicado en la revista científica Social Psychiatry and Psychiatric Epidemiology.

Se trata del primer estudio nacional en población general de la Argentina que busca estimar las tasas de prevalencia y severidad de los trastornos mentales a lo largo de la vida y la edad de inicio de los mismos, así como la demora en buscar asistencia y la eficiencia de los servicios. Este trabajo inicial, financiado por el Ministerio de Salud de la Nación, tuvo como unidad ejecutora la Facultad de Medicina de la UBA a través de un convenio con el Consorcio Internacional de Epidemiología Psiquiátrica OMS/ Universidad de Harvard –presidido por el profesor Ronald Kessler– y contó con el apoyo técnico y material de la Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA).
“Uno de los objetivos principales fue contar con datos propios del país en epidemiología en salud mental, teniendo en cuenta que dentro de los trastornos que van a la cabeza de la epidemiología mundial, los de salud mental tienen una altísima prevalencia, casi cercana a los de oncología o enfermedad cardiovascular. Para 2020 se considera que la depresión va a ser uno de los trastornos más frecuentes en la población en general”, explicó el médico psiquiatra Juan Carlos Stagnaro, profesor titular del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina de la UBA y uno de los autores del trabajo.

El estudio multicéntrico incluyó casi 4 mil participantes de 18 años y más (sin límite superior de edad) de las nueve ciudades más importantes del país (Buenos Aires, Córdoba, Corrientes-Resistencia, Mendoza, Neuquén, Rosario, Salta y Tucumán), representativas del 50% de la población total de la Argentina. Se realizaron entrevistas domiciliarias, para lo que se utilizó la versión electrónica de la Encuesta Mundial de Salud Mental – Entrevista Diagnóstica Internacional Compuesta. La tasa de respuesta fue del 77%, consignó diario Perfil.

Análisis. Entre los resultados del trabajo se destaca que la prevalencia de por vida para algún trastorno fue del 29,1% (en EE.UU. es de 48,6% mientras que en México es de 20,2%). “Prácticamente una de cada tres personas en el transcurso de la vida sufre algún trastorno de salud mental. “Proyectado a la edad de 75 años mediante cálculos probabilísticos el riesgo estimado es de 37,1%”, analizó el médico psiquiatra Alfredo H. Cía, representante de la Argentina ante el Consorcio OMS/Harvard y otro de los autores del estudio.

La prevalencia mayor por grupo o clase de trastornos fue de trastornos de ansiedad (16,4%). “Llamativamente, a diferencia de lo que son las consultas en la población, lo más prevalente son las fobias específicas (6,8%), luego la ansiedad generalizada (3,9%), los trastornos de ansiedad por separación (3,1%), el trastorno obsesivo-compulsivo (con casi el 3%, una cifra superior a otros países), seguidos por el trastorno por estrés postraumático, la fobia social, los trastornos de pánico y la agorafobia”, señaló Cía, presidente honorario de APSA.

En segundo lugar como grupo, aparecen los trastornos del estado de ánimo (12,3%) que incluyen el trastorno depresivo mayor (8,7%), la bipolaridad (3,5%) y la distimia (0,6%). Y en tercer término, los trastornos por abuso de sustancias (10,4%) que fueron más frecuentes en hombres. “El abuso de alcohol está a la cabeza, es la endemia principal de los trastornos mentales en la Argentina”, dijo Stagnaro. Por último, se ubican los trastornos del control de impulsos (2,5%), donde prevalece el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), con solo el 1%.

En cuanto a las diferencias según género, las mujeres tuvieron un 85% más de probabilidades que los hombres de padecer trastornos de ansiedad, un hallazgo consistente con otros estudios mundiales. Además, la edad media de aparición de algún trastorno fue de 20 años. De las personas estudiadas, el 29,1% presentaba un solo diagnóstico, el 12,6% dos o más diagnósticos y un 5,7% tres o más. “Los datos de esta investigación permiten adecuar mejor la oferta de servicios de atención, aportar a la prevención y orientar la formación de los recursos humanos y profesionales. Nuestra preocupación permanente es luchar contra el estigma que tiene la enfermedad mental y que es un agregado al propio sufrimiento del paciente”, detalló Stagnaro.

El trabajo también concluye que la Argentina necesita implementar estrategias para que los sujetos que sufren de algún tipo de trastorno mental inicien un tratamiento y para reducir la demora en el inicio del mismo. “Estos son los primeros resultados de un estudio más amplio y complejo, que nos permiten encarar diferentes investigaciones. Los datos obtenidos constituyen un valioso insumo para la planificación sanitaria”, afirmó Cía. 

Un trabajo clave para terminar con el estigma
“Contar con datos epidemiológicos propios es de importancia fundamental. Hasta ahora inferíamos de datos del primer mundo”, evaluó el médico psiquiatra Marcelo Cetkovich, jefe de psiquiatría de Ineco, quien no participó del estudio. “Estos datos nos muestran que uno de cada tres argentinos padecerá algún tipo de trastorno mental severo como depresión o trastornos de ansiedad. Eso debería influir para que las autoridades aumenten los recursos destinados a tal efecto. No pareciera que vamos en el camino correcto con una Ley de Salud Mental que en vez de modernizar los hospitales monovalentes especializados, se queda en el análisis superficial de la situación y propone cerrarlos”, opinó.
“En general diría que los datos son de un enorme valor para que la población comprenda la gravedad y alta frecuencia de los trastornos mentales y se hagan esfuerzos para que sean mejor comprendidos y terminemos con el estigma que padecen las personas afectadas y sus familias, que al dolor del sufrimiento tienen que agregar vergüenza e incomprensión”.
También el médico psiquiatra Federico Pavlovsky valoró el trabajo realizado por colegas de APSA. “El conocimiento de datos epidemiológicos en salud mental es clave para definir aspectos tan básicos y escenciales como la currícula de estudio de las carreras de grado, desarrollar programas de tratamiento y evaluar, desde una perspectiva de salud pública, la eficacia de las medidas. No solo es un tema de interés académico sino también ético, saber de qué sufre nuestra sociedad y formarnos para estar a la altura de las circunstancias”, concluyó.