Peña defendió la vuelta al FMI, el gradualismo y dijo que el Gabinete no se toca

Política 10 de mayo de 2018
Admitió que el país atraviesa un momento de vulnerabilidad externa. El acuerdo llevará semanas, dijo.
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El Jefe de Gabinete, Marcos Peña, rompió el silencio que guardaba desde el jueves pasado, cuando habló ante los periodistas acreditados en Casa Rosada en medio de la corrida del dólar y luego de una reunión de ministros. Aquel día pidió tranquilidad, aunque no pudo llevar calma al mercado cambiario, que cerró en alza. Desde entonces los voceros del Gobierno se multiplicaron: los aliados Elisa Carrió y Alfredo Cornejo; el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne; el de Finanzas, Luis Caputo; el de Interior, Rogelio Frigerio, y hasta el propio Presidente, Mauricio Macri. Peña, el ministro más poderoso del Gabinete, que por estas horas suma detractores que lo culpan por su presunta injerencia en la política monetaria, volvió a ponerle el cuerpo a una decisión impensable hasta hace unos pocos meses: pedirle un préstamo al FMI. El mismo Peña había señalado en Diputados el 14 de marzo pasado que el Gobierno no necesitaría más financiamiento externo para lo que restaba del año.

Por eso, la conferencia de prensa de este miércoles del jefe de Gabinete en el Salón Pueblos Originarios de Balcarce 50 no era una más. Se extendió durante 40 minutos, bastante más que lo habitual. El ministro, sonriente y sin corbata, ofreció siempre respuestas largas, salvo cuando respondió dos monosílabos la pregunta de la agencia estatal Télam: "¿Pidió el Presidente consejos económicos a Domingo Cavallo? ¿Habrá cambios en el Gabinete?". “Esa es fácil: no y no”, sentenció.

Peña no hizo ningún anuncio, buscó llevar tranquilidad, ratificó el rumbo económico y advirtió que un eventual acuerdo con el FMI llevará semanas. Repitió la palabra confianza y recordó que el Gobierno nunca había abandonado el Fondo y el “desastre” heredado, dos dardos al kirchnerismo. Además, negó posibles condicionamientos del organismo de crédito. “No ha habido ningún planteo del FMI para poder condicionar o plantear esta posibilidad de tener un crédito”.

El ministro trazó un diagnóstico sobre la corrida cambiaria. “Tenemos una vulnerabilidad externa, siempre lo hemos dicho. Hay diversos hechos que se han ido acumulando para que hoy tengamos una mayor exigencia por parte de los que nos prestan la plata para este camino de gradualismo”, sostuvo en lo que también sirvió para relativizar el impacto del 28 de diciembre, cuando se reajustaron las metas inflacionarias. Reconoció que hay más expectativa en el exterior sobre la suerte del Gobierno y de la economía que hace unos meses. “Es una etapa en la que nos van a mirar más y nos van a pedir más”.

En la misma dirección, el Jefe de gabinete justificó la necesidad de recurrir al préstamo. "Lo que se habla ahora es de plantear una línea de crédito que nos haga menos vulnerables".

Peña ratificó la política gradualista del Ejecutivo. “Es el único camino hacia el equilibrio”, dijo. En dos ocasiones, definió a la Argentina como “un país de contradicciones”. Una de ellas fue para referirse a la sanción de la ley de mercados de capitales, que el Gobierno esperaba y a la media sanción del proyecto opositor para frenar la suba de tarifas.

Optimista crónico, como él mismo se define, envió un mensaje en esa dirección. “De esta dificultad vamos a salir fortalecidos”.

Clarín