El 25% de las personas que intenta dejar de fumar recae en menos de 24 horas

Sociedad 31 de mayo de 2018
La adicción al tabaco constituye la principal causa de muerte prevenible a nivel mundial. En el país mueren más de 110 personas por día como consecuencia de su consumo. Si bien uno de cada tres fumadores se propone dejar el mal hábito, solo un 12% supera los tres meses sin volver a probarlo
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Hoy 31 de mayo se conmemora el Día Mundial sin tabaco con el objetivo de mostrar la importancia de la lucha contra la epidemia del tabaquismo: la principal causa de muerte prevenible en todo el mundo.
En Argentina, alrededor de un 25% de la población adulta es fumadora y alcanza el 30% de prevalencia en el grupo etario de 25 a 34 años de edad. A raíz del cigarrillo fallecen por año unos 40 mil fumadores activos, es decir, unas 110 personas por día.
 
El nivel mundial de la cifra aumenta a casi 6 millones de muertes, de las cuales un 10% corresponde a fumadores pasivos. De continuar esta tendencia, para el 2030 la cantidad de muertes ascenderá a más de 8 millones de personas al año.

Asociado en décadas anteriores a un estilo de vida, el consumo de tabaco es una de las adicciones más poderosas. Provoca efectos placenteros, se emplea como refuerzo de la conducta, da lugar a patrones de uso repetitivo, conduce al desarrollo de tolerancia (necesidad de mayor dosis con el tiempo) y se consume a pesar de los perjuicios que conlleva.
"A pesar de contar en la actualidad con mucha información sobre los peligros derivados de su consumo, quien fuma no encuentra una salida fácil para abandonar este vicio. El éxito en el abandono está en relación directa con la motivación que se tenga para dejarlo. Por ello, antes de iniciar un proceso de abandono, el fumador debe buscar todo tipo de motivación para dejar de serlo. Sin duda el motivo relacionado a la salud es el más importante. Dejar de fumar es la decisión más saludable que un fumador puede tomar a lo largo de su vida", explicó a Infobae el doctor Hernán Provera, médico cardiólogo y Jefe del Departamento de Riesgo Cardiovascular de INEBA.
 

En el proceso de dejar de fumar la verdadera dificultad no radica en abandonar el cigarrillo sino en mantenerse alejado. Si bien uno de cada tres fumadores se propone dejar el mal hábito, solo un 12% supera los tres meses sin volver a probarlo.
"Se estima que una de cada tres personas logra finalmente dejar fumar. Entre los que lo intentan, un 25% no alcanza las 24 horas sin volver a probar un cigarrillo, el 40% resiste entre dos y siete días y solo un 12% supera los tres meses sin hacerlo", cuenta Provera.
Según las normas internacionales, por cada 10 cigarrillos que se fuman por día, el riesgo de muerte por enfermedad cardíaca aumenta un 18% en hombres y un 31% en mujeres.
El humo del tabaco tiene más de 4.500 sustancias tóxicas. Las más conocidas y peligrosas son el monóxido de carbono, la nicotina y los alquitranes. De acuerdo con gran cantidad de estudios publicados hasta la fecha, fumar duplica el riesgo de padecer muerte súbita. Además, se considera un factor de riesgo para seis de las ocho causas principales de muerte en el mundo.

"Las personas fumadoras tienen un 50% de probabilidades de morir como consecuencia del consumo del tabaco. En promedio, viven entre 8 y 10 años menos que la población no tabaquista. El humo ajeno puede causar graves trastornos cardiovasculares y respiratorios en adultos, mientras que en lactantes puede ocasionar muerte súbita y en las mujeres embarazadas, afectar el peso de los niños al nacer ", mencionó Provera.
La doctora María Verónica Andrade especialista en Pediatría y Cardiología Infantil, del equipo médico de CRENYF, explicó a Infobae que además del cáncer, el hábito de fumar perjudica a casi todos los órganos del cuerpo y ha sido definitivamente vinculado a las cataratas, a la neumonía y venas, arterias y corazón. También, ocasiona la tercera parte de las muertes relacionadas con cualquier tipo de cáncer: el de pulmón, encabeza la lista.
"También se sabe que empeora los síntomas del asma en adultos y niños. Más del 90 por ciento de todas las muertes por enfermedades de obstrucción pulmonar crónica son atribuibles al hábito de fumar", explicó la especialista.
 
Y agregó: "Por otra parte aparecen las enfermedades cardiovasculares: infarto, insuficiencia cardíaca, accidente cerebrovascular y aneurisma de aorta, que también son producidas por el tabaco y la nicotina".
Andrade recordó que las mujeres que fuman tienen 3 veces más probabilidades de ser estériles que las que no fuman. "El tabaco puede provocar alteraciones menstruales y llevar a una menopausia temprana de 1.5 a 2 años antes que en las no fumadoras. En el caso de las embarazadas las sustancias tóxicas del cigarrillo atraviesan la barrera placentaria produciendo efectos en el desarrollo del bebé y los recién nacidos de madre fumadora presentan con mayor frecuencia muerte súbita, y son más susceptibles a bronquiolitis, asma y neumonía", precisó la experta.
Los beneficios de abandonar el consumo de tabaco comienzan a experimentarse apenas se deja de fumar y continúan el resto de la vida.
 
Entre ellos podemos destacar que:
– incrementa la expectativa y la calidad de vida,
– mejora el rendimiento físico,
– reduce en forma importante el riesgo de padecer enfermedades graves,
– se recuperan los sentidos del olfato y el gusto,
– aumenta su capacidad respiratoria durante el ejercicio.
"Es cuestión de decidirse y buscar ayuda. Nunca es demasiado tarde para abandonarlo. Las posibilidades de dejar de fumar se multiplican por 10 cuando se recibe la ayuda de un profesional. La forma más eficaz de no tener ganas de fumar es no fumando", concluyó Provera, que recordó que INEBA lleva adelante un Programa de Cesación Tabáquica especialmente diseñado para todas aquellas personas que deseen dejar de fumar y quieran incorporarse al tratamiento.
 
Infobae