Macri ordenó movilizar a los militares a partir de agosto

Nacionales 01 de julio de 2018
Las Fuerzas Armadas enviarán el 1 de agosto a la frontera Norte una primera tanda de efectivos del Ejército y de la Fuerza Aérea para apuntalar con apoyo logístico a las fuerzas de seguridad en el combate contra el narcotráfico, el contrabando y la Trata de personas.
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La decisión ya está tomada. La orden salió del presidente Mauricio Macri. Según revelaron a Infobae fuentes calificadas del gobierno, Macri encomendó al ministro de Defensa Oscar Aguad enviar a la frontera Norte del país a un total de 4.000 efectivos militares para reforzar con control disuasivo el avance del narcotráfico. La primera etapa de este plan se dará el 1 de agosto. Allí, las Fuerzas Armadas trasladarán a 500 efectivos del Ejército, 40 pilotos de las Fuerza Aérea, 8 helicópteros y 3 aviones Pampa con la firme intención de dar respaldo en terreno a la Gendarmería o la Prefectura.

"No habrá intervención directa de los efectivos militares sino una presencia fuerte del Ejército o la Fuerza Aérea en la frontera Norte", sintetizó un funcionario de jerarquía. Así lo determinó Macri el viernes por la noche tras una reunión que mantuvo en la residencia de Olivos con Aguad, el jefe del Estado Mayor Conjunto, teniente general Bari del Valle Sosa y buena parte de la cúpula del Ministerio de Defensa.

Las mismas fuentes consultadas aseguran que el Presidente está enfocado en esta lucha contra el narcotráfico y decidió avanzar con una suerte de militarización de la frontera norte para que las Fuerzas Armadas den apoyo logístico a la Gendarmería o la Prefectura sin quebrantar con ello la ley de Seguridad Interior.

En el Estado Mayor Conjunto ya se redactó un documento donde se diagramó una propuesta concreta de las Fuerzas Armadas para el Ministerio de Seguridad en la que se establece el empleo de tropas en varios sectores de la zona fronteriza norte en patrullas y ejercicios con la utilización de medios técnicos.

Fuentes calificadas de las Fuerzas Armadas revelaron a Infobae que en esa propuesta también quedó en claro que "la finalidad del traslado de efectivos militares a la frontera norte será para la vigilancia o persuación. No para la acción contra el crimen organizado ni para ser auxiliares de la justicia u otra actividad que se aparte de la ley".

A la vez, desde las Fuerzas Armadas detallaron que el despliegue total será de 4.000 efectivos, en su mayoría del Ejército, se dará en una primera etapa con 500 hombres y luego el resto. Estos irán acompañados por medios técnicos como sensores, drones, radares terrestres y equipos de comunicación para brindar apoyo logístico.

Para ello, el Ministerio de Seguridad replegará unos 600 gendarmes de la frontera Norte que seguramente se trasladarán a la zona del conurbano bonaerense para tener más presencia allí en la lucha contra la delincuencia.

En el Ministerio de Defensa liderado por Oscar Aguad avalan esta idea de reforzar con presencia militar disuasiva la frontera Norte.

En paralelo a esta estrategia en la frontera Norte se analiza en la Casa Rosada la posibilidad de derogar en el futuro inmediato el decreto 727/2006 que reglamentó en el gobierno de Néstor Kirchner la ley de defensa y limitó el accionar de las Fuerzas Armadas a los casos de ataques externos de otro Estado.

Según pudo saber Infobae, este tema se encuentra en la mesa de análisis del secretario de Asuntos Estratégicos,  Fulvio Pompeo que comparte con el jefe de Gabinete Marcos Peña, el ministro Aguad y la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, entre otros, la mesa de Seguridad Nacional.

"La frontera norte es donde más organizaciones se desarman y más droga se decomisa. Cada día tendremos allí más logística para combatir el narcotráfico", dijo a Infobae la ministra Bullrich. De esta manera, dio por sentado el apoyo que tendrá su cartera de parte de los efectivos militares.

La decisión del gobierno de trasladar a 4.000 efectivos militares a la frontera Norte de la Argentina no es caprichosa. Responde a un mapa del delito que resalta una zona donde en los dos últimos años se intensificaron los operativos contra el narcotráfico de parte de las fuerzas de seguridad, los niveles de homicidio crecieron al igual que las amenazas y la incautación de cocaína y de marihuana se potenció significativamente.