Maxi Schonfeld ubica el cine entrerriano en la vidriera del mundo

Espectaculos 18 de octubre de 2021
Con su largometraje “Jesús López”, el director oriundo de Crespo ha logrado colocar el cine realizado en la provincia en el panorama internacional. El realizador logró el domingo pasado el premio Abrazo a la mejor película de Ficción en la 30ª edición del Festival de Cine Latinoamericano de Biarritz (Francia).
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Desde que se dio a conocer en 2012 con “Germania”, su primer largometraje y luego con “La Helada Negra”, de 2016, Maximiliano Schonfeld ha recorrido un camino ascendente con una personal manera de concebir el relato cinematográfico e historias enfocadas en Entre Ríos. Particularmente en el circuito de las aldeas alemanas, en el departamento Paraná.

Sin olvidar sus raíces y sus inicios en el mundo del cine, Maxi -como acepta que lo llamen propios y extraños- llegó la semana pasada a lo más alto del panorama cinematográfico global. El cineasta obtuvo el premio Abrazo a la mejor película de Ficción en la 30ª edición del Festival de Cine Latinoamericano de Biarritz (Francia). El galardón, consistente 7.000 euros y una estatuilla, le fue otorgado por “Jesús López”, su tercer largometraje estrenado en el Festival de San Sebastián (España) en septiembre pasado y que aún no se vio en Argentina. La distinción reconoce el talento y capacidad de trabajo de este director que, como otros referentes del sector como Celina Murga e Iván Fund, brilla con luz propia.

Por otra parte, el galardón obtenido sitúa al cine producido y rodado en Entre Ríos en la vidriera internacional. La cinematografía entrerriana –tras transitar un largo y esforzado trayecto de décadas- parece al fin transitar hacia su crecimiento y madurez. Con este reconocimiento el cine de autor producido en la provincia empieza a dejar atrás su condición de `cenicienta´. Cabe esperar que se sepa aprovechar el momento y pueda sostenerse el trayecto a través de logros como el del realizador crespense en Biarritz. Sino será una oportunidad más que pasa y se desvanece.

Para lograr ese anhelo aún debe avanzarse y lograr la consolidación a través de diversas iniciativas, entre ellas la sanción del actual proyecto de Ley de Cine provincial, que desde hace años el sector aguarda que sea aprobada en la legislatura entrerriana.

Además de director, Schonfeld es coautor del guión junto a Selva Almada, acaso la autora de la provincia más conocida actualmente en el país. Trabajador persistente, reconoce que haber logrado el premio “es una oportunidad importante”. De ese y otros temas habló con El Diario el cineasta nacido en Crespo, en 1982. Mientras, espera con expectativas que luego de diciembre, cuando se concrete el estreno nacional con las primeras proyecciones en Valle María y Aldea Protestante, la película circule en el circuito de salas y espacios para el cine en Entre Ríos y en el país.

 MIRADA DEL JURADO

-¿Abrigabas alguna secreta esperanza de ser premiado por “Jesús López” en Biarritz?

 -No. Generalmente me preparo para perder. (Risas). No hacemos películas para competir. Pero el sistema de festivales y concursos hacen que permanentemente tengamos que hacerlo y me parece que eso con el cine es antinatural. Si quisiera competir armaría un auto de carreras… jamás haría una película. (Risas).

-¿A qué referís con esto último?

-En la búsqueda de fondos y posibilidades para difundir nuestra producción nos presentamos a muchísimas convocatorias y festivales. En esa lógica, la cantidad de veces que uno logra acceder a un reconocimiento, una beca, un subsidio, es muy pequeña en relación a la cantidad de concursos a los que me he presentado. Pero eso es una regla general para quienes hacemos cine. Y eso lleva a que uno se vaya acostumbrando a no ganar. Personalmente trabajo mucho en esta cuestión; es decir que no ganar no me aflija. Y eso lleva a que cuando recibo un reconocimiento, tome ese momento con mucha tranquilidad. A veces te toca, la mayoría de las otras no.

-¿Qué señaló el jurado respecto a la película? ¿Qué percepción tuvo el público del film? ¿Qué aspectos destacaron de tu trabajo y de cómo se cuentan las historias de esta parte del mundo?

-El jurado destacó mucho la actuación de Joaquín Spahn, un chico de 17 años de Aldea Brasilera que es la primera vez que actúa. Y eso es un orgullo para todos. Él no tiene ningún antecedente en el tema y que su trabajo pueda ser reconocido por un jurado internacional, en un festival de estas características, nos hace ver que hay mucho potencial y mucha sensibilidad para trabajar por parte de los y las jóvenes de estas comunidades.

-Está también la mirada del público.

-Si, por supuesto. En el Festival de San Sebastián (España), donde se concretó el estreno mundial en setiembre, nos sentimos muy cómodos y bien recibidos. Pero hay un público diferente al francés. El español es más exigente a las estructuras narrativas, abocados si se quiere a lo clásico. En ese festival, entonces, se le demandaba otra cosa a la película, cuestiones como la narración, la historia. En cambio el público francés está siempre más atento a las singularidades estéticas, a la cuestión de planteos y pensamientos de fondo que sean más filosóficos. Entonces en Biarritz la película se asentó mejor que en San Sebastián, porque en éste último festival la gente pide otro tipo de películas con cierto impacto. Pero las críticas, en general, han sido buenísimas.

 CIERRE DE ETAPA

-Singularidad estética y planteos filosóficos definen tu filmografía. Además cuentan de la provincia y de pequeñas comunidades que si no fuera por estas producciones no podría ir al encuentro de otras miradas. ¿Qué te impulsa a enfocarte en la provincia para contar tus historias?

-El cine tiene la capacidad de hechar luz sobre ciertos espacios simbólicos o geográficos. Es algo que me interesa mucho más incluso que la película en sí. Me interesa el trabajo histórico y, con todo el cuidado que implica el término, antropológico, sobre las comunidades con las cuales trabajo. Es algo que vengo reiterando a partir de ciertos mecanismos sobre las comunidades de alemanes del Volga, que antes que yo empiece a filmar no habían sido abordadas desde el cine y la literatura. Me aboqué a eso y en este momento estoy finalizando un documental que para mí marca la despedida de este mundo y estas comunidades descendientes de alemanes, en las cuales traté de multiplicar las miradas y las formas para retratar ese universo que me interesa muchísimo desde diferentes lugares. Hace varios años que trabajo una adaptación de una poesía de un poeta paranaense, Julián Bejarano con la comunidad de alemanes del Volga. Se trata de una película que le da un cierre al trabajo que venimos haciendo. También estoy escribiendo dos proyectos nuevos. Uno es la adaptación de una novela clásica y otra es la adaptación de un cuento de Selva Almada. Pero por ahora sólo se trata de esbozos y deseos. El tema me dirá hacia dónde dirigirme.

 OPORTUNIDADES Y PERSPECTIVAS

-¿Qué perspectivas, a partir de conquistar este reconocimiento, se abren para tu trabajo y para proyectar la producción de esta parte del mundo a Europa?

Acuerdo que los premios nos abren puertas. Por ejemplo la película ya fue proyectada en la cinemateca de París. El festival nos ha permitido conectar con distribuidores y la industria europea. Entiendo que se abren posibilidades en diferentes direcciones y esto es una posibilidad concreta para que la película pueda distribuirse en Francia. Pero todo dependerá de cómo continuamos las gestiones. Haber logrado el premio también permite tener más visibilidad en mi propio país, Argentina, y en Entre Ríos por ejemplo, en relación a temas importantes, como la Ley de cine en Entre Ríos, la cual se está debatiendo en Diputados.  Hace 10 años que desde el sector esperamos que se apruebe en la legislatura este proyecto sobre el cual se ha trabajado mucho y bien con los diferentes sectores involucrados. En estos términos a mí lo que más me interesa es la repercusión que pueda haber en la provincia para que tengamos esa Ley de cine, que habilite un fomento real a la producción y a la industria. De manera que para los que lleguen en el futuro tengan posibilidades de hacer cine sin necesidad de buscar fondos en otras partes y puedan contar con apoyo de la provincia. Es una pelea que venimos sosteniendo desde hace mucho tiempo.

 CRÓNICA DE UNA MIMETIZACIÓN

“Jesús López” se filmó en Valle María y Aldea Protestante. Como los trabajos anteriores del director, los actores en su mayor parte son personas que viven en la zona. El trabajo debió realizarse en dos etapas, por la pandemia. “Comenzamos en marzo de 2020. Y a la tercer semana de rodaje tuvimos que cortar por la cuarentena. Se interrumpió todo. Continuamos tres semanas más en diciembre de 2020 y allí concluimos el rodaje. Luego vino la edición y post producción”, contó Schonfeld.

El film narra la historia de Jesús López, un adolescente que fallece en un accidente vial en su motocicleta y deja un espacio vacío en su familia. Un primo, que vive en el campo con una vida totalmente distinta, comienza ocupar ese ´terreno baldío´, y poco a poco se mimetiza con el joven muerto. La historia suma lo fantástico y sobrenatural en un relato en la cual el fallecido y el `usurpador´ de la identidad de aquel se confunden.

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