
A raíz de la denuncia y averiguaciones policiales, se autorizó un procedimiento que permitió descartar una hipótesis. La medida buscó también llevar tranquilidad a la persona afectada.

La actividad comenzó con bailes de animación, juegos, peloteros y merienda. Posteriormente la celebración de la eucaristía en la iglesia. Participaron alrededor de 450 niños.











































