Dictaron prisión perpetua a Macarena Ortíz por el asesinato de su pequeño hijo Tahiel
La vocal del Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguaychú y jueza técnica, Alicia Vivian, impuso este lunes la pena de prisión perpetua a Macarena Ortíz, madre de Tahiel, asesinado en mayo de 2022. La mujer fue declarada culpable por un jurado popular del delito de homicidio agravado por razones de vínculo y por haber sido cometido con alevosía, en perjuicio de su hijo de dos años.
En la audiencia de cesura, el fiscal Lisandro Beherán pidió la pena de prisión perpetua para Ortiz mientras que su defensor, Pablo Ledesma, planteó su inconstitucionalidad y solicitó morigerar la pena por considerarla “víctima de violencia”.
Ortiz, de 26 años, cumplía prisión preventiva en la Comisaría del Menor y la Mujer. Esa condición fue prorrogada por la jueza Vivian hasta que la sentencia quede firme, indicaron fuentes judiciales a FM Estación Plus Crespo.
El juicio por jurados se desarrolló en los Tribunales de Gualeguaychú, entre el 2 y el 7 de junio de este año en los Tribunales de Gualeguaychú.
Ahora, la madre será trasladada hasta el penal en que cumplirá sus años de pena.
El caso que conmovió a Gualeguaychú
Tahiel llegó ya desvanecido, envuelto en una frazada y en brazos de su mamá a la guardia del hospital, donde los médicos intentaron varias maniobras de reanimación pero terminaron constatando su fallecimiento. Los investigadores sospechan que cuando llegó a ese centro de salud ya estaba muerto.
En ese momento, los doctores notaron que Tahiel estaba gravemente herido. Luego, un médico legista y un forense corroboraron en el momento que se trataba de una muerte violenta, con un fuerte traumatismo encefalocraneal y constataron la presencia de golpes, hematomas y escoriaciones recientes y antiguas en todo el rostro y el cuerpo.
Macarena, la madre de Tahiel, no supo explicar por qué.
Ante ese cuadro, los médicos y autoridades del hospital dieron aviso al 911 y por disposición del fiscal Mauricio Guerrero, la Policía de Entre Ríos detuvo en el hospital a la mamá del nene. El padrastro fue arrestado. Se trataba de un hombre de apellido Ferreyra, que días después fue encontrado muerto en la celda en el que se estaba alojado, a la espera de ser convocado para brindar declaración indagatoria.
No era el primer maltrato
Los médicos del Hospital Centenario ya habían puesto la alerta por lesiones previas de Tahiel, surgidas en un contexto de presunta violencia familiar. Según afirmó la prensa local, habían existido internaciones previas por quemaduras y problemas surgidos de la higiene deficiente.
La casa donde vivían Ortiz y Ferreyra junto a los tres hijos de ella y los cuatro de él -ubicada en las calles Rosario y Monzoni- fue allanada y encontraron manchas rojas, presuntamente de sangre, en la pared de la habitación de Tahiel, que habían sido tapadas con un colchón, y otras más en el piso, en forma de salpicaduras.
También secuestraron sábanas con manchas de algo que parece ser sangre y pus, los teléfonos celulares de los padres y del hermano del padrastro de Tahiel, que vivía en la casa de al lado. Por último, se encontró un tenedor doblado que será peritado, porque podría coincidir con algunas de las cicatrices que tenía el nene en su cuerpo: los investigadores habrían determinado que el chico fue torturado con ese cubierto.