
Las microempresas y las pymes enfrentan una presión financiera muy superior a la de las grandes compañías, lo cual configura un escenario que pone en riesgo la cadena de pagos y el sostenimiento del empleo. La morosidad por monto de las microempresas alcanza el 17,73%, casi cinco veces el registro de las firmas de mayor tamaño, según el módulo para empresas del Mapa de la Deuda de APYME.

























