Qué implica el arresto policial y el impacto en la carrera
Aunque el término “arresto” suele asociarse a una detención penal, en el ámbito policial se trata de una sanción disciplinaria. La Ley Provincial N° 746 de esa provincia, que regula el personal policial de Santa Cruz, lo define como una “simple detención”, bajo las condiciones que establezca la reglamentación vigente y prevé, en el caso del personal subalterno, su cumplimiento incluso sin afectar la prestación del servicio.
La disposición ordena además a la Subjefatura y a las distintas superintendencias notificar a los sancionados en plazos breves y remitir esa documentación a la Dirección General de Personal dentro de las 48 horas, para su incorporación al legajo individual.
Este punto genera especial preocupación hacia adelante. Dentro del régimen interno, los antecedentes disciplinarios inciden directamente en la carrera profesional. El Reglamento de Promociones contempla inhabilitaciones para ascensos según la situación administrativa y el historial de sanciones, con umbrales de arresto que pueden afectar el año de promoción.
La medida se inscribe en una política que comenzó a implementarse en octubre de 2025, cuando el Gobierno provincial lanzó un esquema integral de evaluación física y sanitaria para toda la fuerza, tanto personal operativo como administrativo. El plan incluye pruebas físicas específicas y estudios médicos complementarios, como radiografías, electrocardiogramas y análisis clínicos, con una aplicación progresiva en el interior.
Al anunciar esa iniciativa, el entonces jefe policial, comisario general Diego Agüero, había señalado que “el personal trabaja con su cuerpo” y que la institución necesita agentes en condiciones de brindar “respuestas eficaces y eficientes”, remarcando que el control alcanzaría a todos los rangos jerárquicos. Hoy, esa política derivó en una sanción que abrió un debate profundo puertas adentro de la fuerza.




















